Alimentación y pobreza en México: ¿Se han dado cambios en los últimos tres años?

Uno de los problemas más graves que presenta México es la pobreza y su manifestación más aguda es la pobreza alimentaria. Esta situación tiene una raíz histórica; sin embargo, en los últimos años se ha manifestado con mayor intensidad. En este escrito se mostrarán los cambios ocurridos con la población en condiciones de pobreza alimentaria durante los últimos tres años, lo que corresponde a la mitad del periodo presidencial de Enrique Peña Nieto.

p-04De acuerdo con el Artículo Cuarto de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, toda persona tiene derecho a una alimentación nutritiva, suficiente y de calidad; además, establece que el estado será el garante de este derecho. Por otra parte, en el artículo 123 de la constitución se menciona que los salarios mínimos deben ser suficientes para satisfacer las necesidades normales de un jefe de familia en aspectos materiales, sociales, culturales y para proveer la educación de los hijos. Con lo establecido en la Carta Magna, el estado tiene la obligación de garantizar la alimentación y el trabajo para la población del país. Aquí revisaremos hasta qué punto el Estado está cumpliendo con su compromiso.

Existen varias definiciones de pobreza. De acuerdo con la ley General de Desarrollo Social, el Coneval es la institución que se encarga de la definición y medición de la pobreza. Coneval establece que la pobreza es multidimensional y que debe considerar al menos ocho indicadores: ingreso per cápita; rezago educativo en el hogar; acceso a los servicios de salud; acceso a la seguridad social; calidad y espacios de la vivienda; acceso a los servicios básicos en la vivienda; acceso a la alimentación; grado de cohesión social. En este escrito nos referiremos básicamente a los aspectos de ingreso y acceso a la alimentación y emplearemos las siguientes definiciones de Coneval: a) Pobreza Alimentaria, es la incapacidad para obtener una canasta básica alimentaria aun empleando todo el ingreso disponible de la familia; b) Canasta Alimentaria, es un conjunto de alimentos que satisfacen los requerimientos de energía y nutrientes; y c) línea de bienestar mínimo, que es el valor monetario de una canasta alimentaria básica.

A partir de la década de los ochentas del siglo anterior en el país se estableció una política económica de corte neoliberal que redujo, entre otras cosas, los apoyos estatales a la población en general. El neoliberalismo ha generado estancamiento económico, la profundización de la concentración de la riqueza y la reproducción ampliada de la pobreza. En 2012, al iniciar el gobierno de Enrique Peña Nieto, se siguió profundizando la estrategia neoliberal, con franco retroceso en la política social.

Los resultados de la política implementada durante este gobierno en los aspectos de pobreza, pobreza alimentaria y carencia por acceso a la alimentación, se pueden observar en los resultados oficiales obtenidos por el Coneval en los años 2012 y 2014. La medición oficial de pobreza en el año 2012 alcanzaba 45.5 por ciento de la población, que correspondía a 53 millones 350 mil personas y dos años después de las acciones de este gobierno, la pobreza se incrementó alcanzando a 46.2 por ciento de la población, con lo que aproximadamente 2 millones más de mexicanos se sumaron a la cifra de pobreza. Estos datos demuestran el fracaso total de la política social seguida por este gobierno en la lucha contra la pobreza.

La canasta alimentaria está conformada por productos como maíz, trigo, arroz carne, productos lácteos, verduras y legumbres, entre otros. En el cuadro se presentan los datos oficiales sobre el costo de la canasta alimentaria (línea de bienestar mínimo por persona) y considerando un hogar formado en promedio por 4.1 personas, se puede calcular cuál es el costo de la canasta alimentaria diaria por familia en promedio. Se muestra también el salario mínimo general promedio durante el período 2012-2015.

En el cuadro podemos observar que al inicio del gobierno de Enrique Peña Nieto, se requerían, de acuerdo a los datos oficiales, de $112.61 en el medio rural y $158.34 en las zonas urbanas únicamente para la compra de los alimentos para la familia en un día. El salario mínimo era de $60.75, lo que apenas alcanzaría a cubrir 54 por ciento y 38 por ciento de los productos alimenticios diarios de las familias rurales y urbanas respectivamente.

En septiembre de 2015, el salario mínimo se fijó en $70.10 con aplicabilidad para todo el país. Esta cantidad cubre 57 por ciento de los alimentos necesarios en el ámbito rural y 40 por ciento de los requerimientos en el ámbito urbano. Al comparar el aumento del salario mínimo y el costo de la canasta alimentaria del año 2012 al año 2015, encontramos que en el actual gobierno el salario mínimo aumentó $9.35 mientras que la canasta alimentaria rural diaria por familia fue de $10.79 en el medio rural y $16.91 en el medio urbano. Se puede observar el aumento del salario mínimo es muy bajo y menor que el de la canasta alimentaria. Es necesario mencionar que hablamos de pesos corrientes, es decir que este pequeño aumento lleva involucrada la inflación.

Continuando con la medición de la pobreza de Coneval, realizada en 2012 y en 2014, se encontró que en 2012 el porcentaje de la población con ingresos inferiores a la línea de bienestar mínimo (costo de la canasta alimentaria) fue de 20 por ciento y para 2014 se incrementó a 20.6 por ciento, es decir, en el primer punto de la evaluación existían 23.5 millones de personas sin capacidad para comprar la canasta alimentaria y para 2014 aumentó a 24.6 millones de personas. Este resultado muestra nuevamente el fracaso de la política para combatir el hambre seguida por el Estado mexicano durante este sexenio y el incremento a cifras espantosas de la población que no puede acceder a una alimentación adecuada.

En el centro del análisis de la riqueza y la pobreza se encuentra la distribución del ingreso. La política neoliberal ha promovido la concentración del mismo, para mantener y ampliar los márgenes de ganancias y para promover la “competitividad económica” sustentada en la mano de obra barata, y como ejemplo una muestra de cifras aparecidas en notas periodísticas: 62 por ciento de los mexicanos que laboran obtienen menos de 6 mil pesos al mes1; el país se ubica en el penúltimo lugar entre 15 países de América Latina con relación al concurso de los salarios en el producto interno bruto2; 40 millones de mexicanos menores de 17 años viven en la pobreza; los reducidos salarios mínimos en México son comparables a los que se pagan en Haití, India y Bangladesh3; la contracción del salario ha sido generalizada y también ha llevado al descenso de los salarios profesionales1.

La política salarial y el bajo grado de inversión en México han promovido la precarización del nivel de vida de la población, la incorporación de otros miembros de la familia al mercado laboral, migración, empleo informal, violencia y la reiterada violación al mandato constitucional. Se debe tener claro que la formalización del empleo no es garantía de mejores salarios, porque los trabajadores formales también son presa de bajos salarios y de regateo en sus prestaciones3.

La agresiva política neoliberal ha generado pobreza e inadecuada alimentación de la población que lleva a la misma a experimentar problemas de obesidad, diabetes, enfermedades cardiovasculares y cansancio.

Para cumplir con los postulados constitucionales de bienestar y trabajo, se requieren cambios en la política económica que permitan reactivar la economía nacional. Para esto se requiere, entre otras cosas, incrementar sustancialmente el salario mínimo, fomentar las acciones de defensa del salario y derechos laborales mediante la organización independiente de los trabajadores y programas eficientes de lucha contra la pobreza, que permita a la mayoría de los mexicanos mejorar sus condiciones de vida.

 

Referencias

 

1 La Jornada. (Mayo 17 de 2014). Pobreza Salarial. Recuperado el 30 de octubre de 2015, a las  9:00 horas de

http://www.jornada.unam.mx/2014/05/17/opinion/015a2pol

 

2  La Jornada. (Diciembre 26 de 2014). Los salarios en México no llegan a 35% del PIB, revela estudio.

Recuperado el 29 de octubre de 2015 a las 10:43 horas de

http://www.jornada.unam.mx/2014/12/26/economia/021n1eco

 

3 Jornada. (Mayo 29 de 2015). El salario mínimo en México, igual que en Haití, India y Bangladesh: expertos. Recuperado el 30 de octubre de 2015, a las  10:00 horas de

http://www.jornada.unam.mx/2015/05/29/politica/014n1pol

 

 

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