A lo largo de 2026, cuatro eclipses se observarán en nuestro planeta, dos solares y dos de Luna. Ninguno de los solares (uno anular y uno total) serán visibles en territorio mexicano; sin embargo, los dos eclipses de Luna, uno parcial y otro total, valdrá la pena seguirlos, ya que incluso en el parcial el disco de la Luna será cubierto en un porcentaje mayor al 90 por ciento. Por otro lado, como cada año, tendremos lluvias de estrellas, superlunas, las famosas “alineaciones” y otros eventos más.
Los eclipses que no veremos desde México en 2026
Cuando se alinean Sol-Luna-Tierra, tenemos un eclipse solar. Existen cuatro tipos de eclipses solares: total, anular, parcial e híbrido. Este año, el 17 de febrero, habrá un eclipse anular que será visible solamente en la Antártida, aunque la parcialidad será apreciada en el sur de África, sur de Sudamérica, y partes de los océanos Pacífico, Atlántico e Índico.
El segundo eclipse de Sol sucederá el 12 de agosto. La franja de la totalidad atraviesa partes de Rusia, Groenlandia, Islandia, una parte mínima de Portugal, y España; sin embargo, las regiones que verán, al menos, un eclipse parcial serán: Europa, norte de Asia, noroeste de África, una buena parte de América del Norte, el Ártico y regiones de los océanos Pacífico y Atlántico.
Los eclipses que sí veremos en México
Cuando la alineación es Sol-Tierra-Luna, la sombra de la Tierra puede cubrir total o parcialmente a la Luna. Esta sombra tiene dos componentes, la umbra y la penumbra. La umbra es la parte más oscura, mientras que la penumbra es la más tenue.
La madrugada del 3 de marzo, nuestro satélite natural pasará a través de la umbra, generando un eclipse total de Luna. Los habitantes de Asia, Australia y América del Norte podrán observar la llamada “Luna roja” o “Luna de sangre”.
En Puebla, el eclipse penumbral iniciará a las 2:44, la totalidad irá de las 5:04 a las 6:02, con el máximo a las 5:33. El eclipse completo terminará a las 6:57, con la Luna bajo el horizonte.
La noche del 27 al 28 de agosto, será visible, para los residentes de América del Norte y del Sur y partes de Europa y África, un eclipse parcial de Luna, esto es, sólo una parte del disco lunar se meterá en la umbra, aunque será una fracción considerable (96.2 por ciento). Los horarios son más “amigables” que en el eclipse de marzo.
En Puebla, el eclipse iniciará la noche del 27 de agosto a las 19:23 con la fase penumbral, a las 21:12 inicia la fase parcial, el máximo será a las 22:12, la fase parcial terminará a las 23:13 y el eclipse completo finalizará a la 1:01 del 28 de agosto.
Cuando los planetas se alinean
La llamadas “alineaciones planetarias”, asociadas por algunos con sincronicidad y aprovechadas por otros como “oportunidades cósmicas”, astronómicamente hablando sólo significa que, a lo largo de su órbita alrededor del Sol, varios planetas están del mismo lado que la Tierra, y dado que su plano orbital es casi el mismo, aparecen distribuidos en un arco en el cielo.
En 2026, tendremos dos oportunidades de apreciar simultáneamente a varios planetas en el firmamento. Alrededor del 28 de febrero, un par de horas después de que el Sol se ponga, Júpiter, Urano, Saturno, Neptuno, Venus y Mercurio estarán reunidos formando una línea que inicia en el horizonte poniente y llegará hasta una Luna casi llena. Mercurio y Venus estarán muy bajos, Urano y Neptuno no son visibles a simple vista, pero Júpiter y Saturno serán fácilmente identificables.
Además, 12 de agosto, antes del amanecer, tendremos a seis planetas formando un arco en el cielo: Júpiter, Mercurio, Marte, Urano, Saturno y Neptuno. Los planetas irán apareciendo, como en un desfile. Cerca de la medianoche saldrán Saturno y Júpiter, dos horas después Urano, Marte una hora más tarde y, un poco antes del amanecer, Júpiter y Mercurio. Solo Júpiter, Marte, Mercurio y Saturno son visibles a simple vista, mientras que para observar a Urano y Neptuno se requiere de binoculares o un telescopio modesto.
Una superluna y una microluna que vale la pena
Este año solo tendremos una superluna, el 24 de diciembre. Este término no es astronómico, pero ha tenido mucha popularidad. Astronómicamente sólo se trata de una Luna llena cerca del perigeo; es decir, el punto más cercano en su órbita alrededor de la Tierra.
Sin embargo, el 31 de mayo tendremos oportunidad de apreciar una microluna muy particular, ya que será también una “Luna azul”, esto es, la segunda Luna llena ¡en un mes! Se le llama microluna a una Luna llena que sucede cerca del apogeo; es decir, el punto más alejado de la Tierra y, por lo tanto, será la Luna más pequeña del año.
Como cada año, serán visibles varias lluvias de estrellas, planetas en oposición, conjunciones y muchos otros eventos que, cada mes, se pueden consultar en la columna “Efemérides” de Sa beres y Ciencias, así como en la página del INAOE y en las RRSS de la Noche de las Estrellas, así que ¡a disfrutar del cielo en 2026!