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2024 YR4, el asteroide que nos hizo creer en los protocolos de defensa planetaria

Los asteroides cercanos a la Tierra (NEA, por sus siglas en inglés) son objetos rocosos que abandonaron el Cinturón Principal de Asteroides y adquirieron una nueva órbita alrededor del Sol, que los ha traído al entorno terrestre. En la actualidad, conocemos una población de un poco más de 41 mil de estos objetos, que representan un peligro real si en un futuro entran en una órbita de colisión con la Tierra.

El reconocimiento de esta peligrosidad, por parte de la comunidad astronómica mundial, ha motivado la creación de la Oficina de Coordinación de Defensa Planetaria, por parte de la División de Ciencias Planetarias de la NASA, y la Oficina de Defensa Planetaria, por parte de la Agencia Espacial Europea, que coordinan la búsqueda y caracterización de objetos potencialmente peligrosos que pudieran entrar en una órbita de colisión con la Tierra, ayudan a los gobiernos a preparase para un evento de un impacto con la Tierra e incluso evalúan la posibilidad de desviar estas amenazas potenciales.

Adicionalmente, por una resolución adoptada por la Asamblea General de Naciones Unidas el 11 de diciembre del 2013* se recomendó la creación de la Red Internacional de Alerta de Asteroides (International Asteroid Warning Network, IAWN) y del Grupo Asesor de Planificación de Misiones Espaciales (Space Mission Planning Advisory Group, SMPAG), importantes mecanismos a nivel global que fortalecen la cooperación internacional en el área de la defensa planetaria. Esto ocurrió en 2014 y ambos grupos trabajan en estrecha colaboración con la Oficina de las Naciones Unidas para Asuntos del Espacio Ultraterrestre (United Nations Office for Outer Space Affairs, UNOOSA).

Si bien las probabilidades de colisión de un NEA con la Tierra son extremadamente bajas, es seguro que un evento de este tipo ocurrirá en el futuro si no se toman las medidas de defensa planetarias necesarias. Si se predice un impacto de alta probabilidad, la IAWN es la encargada de producir las alertas necesarias, las cuales tienen que ser activadas si un objeto mayor a 50 m tuviera una probabilidad de impacto con la Tierra mayor a 1 por ciento, en los próximos 50 años. En este caso, el SMPAG comenzará a evaluar las opciones de mitigación y los planes de implementación para que los estados miembro los examinen. El objetivo de todo el proceso es coordinar los esfuerzos de campañas de observación, detectar estos asteroides peligrosos con la mayor antelación posible, evaluar los riesgos de un probable impacto y definir las estrategias de protección global del planeta frente a los efectos de un impacto devastador de un asteroide.

El año pasado, con el descubrimiento del asteroide 2024 YR4, por primera vez tuvimos la oportunidad de evaluar la efectividad del protocolo de defensa planetaria descrito anteriormente. 2024 YR4 fue descubierto el 27 de diciembre del 2024, por el telescopio ATLAS (Asteroid Terrestrial-impact Last Alert System) en Rio Hurtado, Chile, un sistema de alerta desarrollado por la Universidad de Hawaii, con fondos de la NASA. Está compuesto por cinco telescopios (2 en Hawaii, uno en Chile, uno en Sudáfrica y uno en el Observatorio del Teide, España). Su tamaño se estimó entre 40 y 100 metros. En particular, la NASA estimó su tamaño en 55 m, suponiendo un albedo geométrico de 0.154. Esta escala, en tamaño, es similar a la del evento de Tunguska, en 1908, o a la del asteroide metálico que creo el cráter Berringer, en Arizona, hace 50 mil años.

El 29 de enero del 2025, la Agencia Espacial Europea (ESA) comienza a monitorear el asteroide 2024 YR4 y, con las primeras observaciones realizadas, estima que su posible impacto con la Tierra sería el 22 de diciembre de 2032, con una probabilidad del 1.27 por ciento. Se le asignó un valor de 3 en la escala de Torino, lo cual significa que estamos en presencia de “un encuentro cercano, merecedor de atención por la comunidad astronómica. Los cálculos indican una probabilidad de colisión de un 1 por ciento o más, capaz de causar destrucción a nivel local. Lo más probable es que nuevas observaciones conduzcan a la reasignación del nivel. Será necesaria la atención del público y de las autoridades, sobre todo si el riesgo de colisión está a menos de 10 años”.

En ese momento, estaban creadas las condiciones para activar el protocolo de defensa planetaria. El 30 de enero del 2025 IAWN publica una notificación del Potencial Impacto del Asteroide 2024 YR4 con la Tierra**, en la cual comunica a la comunidad astronómica internacional la necesidad y urgencia de aumentar el número de observaciones de este objeto hasta abril del 2025, cuando el asteroide dejaría de ser observable y a partir de junio del 2028, cuando 2024 YR4 estará en una nueva aparición.

Como consecuencia de la notificación emitida por IAWN, y como parte del protocolo de defensa planetaria, un gran número de telescopios se sumó a las jornadas de observación de 2024 YR4, incluidos, entre otros, el CFH Telescope (D=3.58m), en Mauna Kea, Hawaii; el Lowell Discovery Telescope (D=4.3m), en Arizona; el Palomar Mountain Telescope (D=5.0m), en California, y una batería de telescopios de apertura mayor a 8 metros en la superficie de la Tierra, entre los cuales podemos señalar el Very Large Telescope (VLT) (D=8.0m), en Chile; el Gemini South Telescope (D=8.1m), en Cerro Pachón, Chile; el Subarú Telescope (D=8.2m), en Hawaii, y el Gran Telescopio de Canarias (GTC), el mayor telescopio óptico e infarrojo del mundo, con un diámetro de 10.4 m, ubicado en la isla de La Palma, en España.

Esta extensa campaña de observación (se realizaron 467 observaciones astronómicas del 25 de diciembre de 2024 al 26 de febrero de 2025) proporcionó dos consecuencias directas. En primer lugar, se determinaron varias propiedades físicas importantes de 2024 YR4. Al construir su curva de luz, con el VLT se determinó que este asteroide es lo que se conoce como un rodador rápido, ya que su período de rotación se estableció en 0.3245 horas (19.47 minutos), con un error de 0.01 minutos. La variación de su brillo es de 0.42 magnitudes, lo cual indica que la elongación ecuatorial es de 1.47, siendo un objeto de forma alargada. Un estudio espectroscópico, realizado por el GTC, indicó que es un asteroide de tipo S; es decir, de naturaleza rocosa.

Sin embargo, lo más importante fue incrementar considerablemente la cobertura de la órbita incluida en estas observaciones, lo cual permitió calcular, con una mayor precisión, los parámetros orbitales que definen la forma de la órbita del asteroide y en consecuencia recalcular la probabilidad de impacto de 2024 YR4 con la Tierra, la cual pasó de 1/50 (2%), el 10 de febrero de 2025, a 1/60543 (0.001651%), el 26 de febrero de 2025. Derivado de esto último, IAWN emitió, el 24 de febrero del 2025, una notificación final***, estableciendo que no existe la probabilidad de un potencial impacto del asteroide 2024 YR4 con la Tierra en los próximos 100 años. El protocolo de defensa planetaria funcionó como esperábamos que lo hiciera.

Cálculos recientes de su órbita han establecido que 2024 YR4 tiene una probabilidad de 1/58 (1.7 por ciento) de impactar la Luna el 22 de diciembre de 2032, con potencial para producir un cráter de 500 a 2 mil metros. Esto sugiere que, en junio de 2028, cuando 2024 YR4 se encuentre nuevamente en oposición con la Tierra, llevaremos a cabo una campaña de observaciones, como la que se desarrolló a principios de 2025, para determinar aún con mayor precisión su órbita y tener mayor seguridad en validar el posible impacto con la Luna en el 2032.

Para los interesados, el reporte de la Conferencia de Defensa Planetaria de la Academia Internacional de Astronáutica (IAA), que se realizó del 5 al 9 de mayo del 2025, en Stellenbosch, Cape Town, Sudáfrica, se puede consultar en:

https://iaaspace.org/wp-content/uploads/iaa/Scientific%20Activity/conf/

pdc2025/pdc2025report.pdf

[email protected]

* https://www.unoosa.org/pdf/gares/A_RES_68_075E.pdf

** https://iawn.net/documents/NOTIFICATIONS/2024-YR4_IAWN_Potential-Impact-Notification_20250129.pdf

*** https://iawn.net/documents/NOTIFICATIONS/2024-YR4_IAWN_Potential-Impact-Notification_20250129.pdf

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