Como una pelotota que alumbra el callejón

¡Marte y la Luna del mismo tamaño! Espec-tacular, desde luego, aunque también un poco escalofriante, pero no por la distancia a la que debería acercarse Marte a nosotros, sino por la cantidad de datos erróneos que contiene el “hoax” que se distribuye anualmente por estas fechas en Internet desde agosto de 2003, cuando Marte estuvo lo más cerca de la Tierra en 60,000 años. En esas fechas apareció en la red un correo electrónico incluyendo una presentación power point donde se anuncia que Marte estaría del mismo tamaño de la Luna.

Se menciona que “Marte se verá del mismo tamaño que la Luna y podrá ser visto a ojo abierto, esto es a simple vista.” Desafortunadamente muchos lo creen, se emocionan y se frustran cuando se enteran de que es falso.

Aparte de que es obvio que se debe observar a ojo abierto, Marte siempre se puede observar a simple vista. A veces es de lo objetos más brillantes en el cielo, pero nunca se podrá ver ni más brillante, ni del mismo tamaño que la Luna.

Lo malo es que cada año tiene impacto, y muchas veces los medios de comunicación lo repiten, provocando aún más desinformación. Por ejemplo, este año, hace unas semanas, me invitaron a la radio pa-ra platicar del tema, aunque el conductor se desilusionó, se tuvo la oportunidad de aclarar el error y aprovechamos para hablar bien del cielo.

Al parecer todo se originó por una mala traducción acompañada de información básica deficiente. El mensaje original sí se refería al acercamiento de 2003, invitando a su observación y mencionando los datos correctos. Por ejemplo, que el tamaño angular de Marte sería de 25 segundos de arco, pero quien interpretó este dato, lo comparó con el tamaño angular de la Luna, que es de 30 minutos de arco. Igual que en unidades temporales, cada minuto equivale a 60 segundos, en este caso de arco.

Menciona además que Marte estará a 34 millones de años luz, esto implicaría que el planeta no sólo es-taría fuera del Sistema Solar, sino también del cúmulo local de galaxias. Aquí es probable que el traductor haya confundido millas con años luz,  aunque no es claro cómo llegó a ese punto.

El llamado planeta rojo tiene una órbita significativamente elíptica. Uno de los efectos es que hay una variación de temperatura de unos 30°C entre su posición más cercana y la más lejana con respecto al sol,  lo cual tiene una gran influencia en su clima. Otro efecto es, desde luego, que su distancia a la Tierra también varía mucho.

La Tierra y Marte se acercan cada  26 meses. Sin embargo, algunos encuentros son más cercanos que otros, por ejemplo, en marzo de 2012 estuvo a sólo 100 millones de kilómetros, mientras que en agosto de 2010 (cuando también se distribuyó el “hoax”), estaba a 299 millones de kilómetros. Al momento de la llegada de Curiosity a Marte, el pasado 6 de agosto, nos encontrábamos a 248 millones de kilómetros. Sin embargo, en 2003, la distancia entre Marte y la Tierra fue de sólo 56 millones de kilómetros, la distancia mínima en 60.000 años. Hubo gran difusión y millones de personas voltearon a mirar el cielo. Algu-nos especulan que en un acercamiento como éste el astrónomo Italiano Schiaparelli creyó ver canales construidos por los marcianos y desató el interés mundial por la posibilidad de vida en Marte. Este interés aún está vigente y se ha reforzado en los últimos días con la llegada de la sonda “Curiosity” a la superficie marciana (ver la sección “A 8 minutos luz” en este mismo número).

Para que Marte y la Luna se viesen del mismo ta-maño, Marte debería estar al doble de la distancia de la Luna, esto es, a unos 800,000 km, pero, como se mencionó arriba, nunca está a menos de 55 millones de kilómetros. Lo cual debe tranquilizarnos, ya que si  Marte se acercase tanto, su gravedad alteraría la órbita de la Tierra y levantaría grandes mareas.

No importa la distancia a la que se encuentre, Marte es visible a simple vista aunque su brillo aparente cambie considerablemente conforme varía su posición respecto a la Tierra. Si quieren ver Marte, revisen las efemérides astronómicas de este suplemento, pero en las siguientes semanas será visible al atardecer, al poniente.

No es posible que Marte se acerque tanto a noso-tros; sin embargo, sí es posible que nosotros nos acerquemos a él. “Curiosity” nos ha enviado imágenes sin precedente de su superficie, y pronto nos en-viará mayor información, acercándonos cada vez más. Y esto no es un mito ni “hoax”, es real.