Acto animal

Advertencia: Se recomienda a los padres leer el artículo antes de hacerlo con los niños para decidir si lo consideran apropiado.

La sexualidad es muy importante para los seres vivos, no sólo por la satisfacción que puede proporcionar, sino porque es una herramienta que ha permitido la variabilidad genética (es decir, que no todos los individuos de una especie tengan exactamente las mismas caracterísiticas), favoreciendo su adaptación al medio y contribuyendo a la evolución.

Al mezclar información genética entre diferentes miembros de la misma especie, o sea, cuando se intercambian diversas características entre ellos, el sistema inmunológico de sus hijos se fortalece y sus cualidades se enriquecen, lo cual ayuda a que la comunidad sea más resistente y tenga mayores probabilidades de perdurar.

Para compartir su información genética, las especies han desarrollado múltiples mecanismos, algunos de los cuales son muy distintos a los que conocemos.  A continuación hablaremos de varios de los más curiosos.

La mayoría de los animales tienen uno de dos sexos: masculino o femenino. El macho y la hembra tienen aparatos reproductores particulares que se unen para intercambiar las células reproductoras, que son las que contienen los cromosomas que llevan la información genética de cada uno. Sin embargo, no todas las especies son así…

Hay, por ejemplo, una especie en la que los machos no existen, ¡sólo hay hembras! Se trata de los llamados lagartos whiptail. Como no hay machos, no hay intercambio de genes entre los miembros de la especie, y entonces, ¿qué hacen? ¡Se clonan! Cada “lagarta” pone un huevo en el que hay un bebé exactamente igual a ella; sin embargo, ninguna puede poner huevos a menos que tenga una sesión amorosa con otra lagarta, la cual estimula la gestación del huevo.

En el lado opuesto de la balanza existen especies en las que cada miembro tiene ambos sexos, es decir, todos son hemafroditas. Por esta razón, cada uno tiene la cualidad de actuar como el macho y fecundar a otro miembro, o ser fecundado y fungir como madre o incluso, en ciertos casos, autofecundarse. Algunos de estos intercambios pueden ser muy amigables, como el de las liebres de mar, pero otros pueden implicar que alguien salga herido…

Los caracoles, que son hermafroditas, antes de copular se lanzan dardos de calcio cubiertos de mucosidad mutuamente, tratando al mismo tiempo de darle al otro y de esquivar los dardos que a él le lanzan.  Antes se pensaba que el intercambio de dardos, a pesar de ser doloroso, era algo así como regalarse chocolates entre novios, pero ahora los científicos creen que la mucosidad que los rodea ayuda a almacenar más esperma en el útero de los caracoles.

Un caso más drástico de amores que duelen es el de los platelmintos, que son un tipo de gusano plano, cuyo órgano sexual es una especie de daga que también les sirve para cazar. Por esta razón el acto sexual, más que una actividad recreativa, resulta ser una especie de esgrima en la que cada quien intenta penetrar al otro sin ser alcanzado y el que sea herido será, finalmente, mamá.

Como último ejemplo de éstos, podemos mencionar a las babosas banana. El primer hecho notable de esta especie es que ¡su pene alcanza el mismo tamaño que su cuerpo entero! Por esa razón, es crucial que cuando se apareen lo hagan con otra de su tamaño porque, si no, sería posible que el pene de una de las babosas quedara atrapado en el cuerpo de la otra, quien, deseosa de seguir su camino, lo mordería hasta arrancarlo (¡ouch!). Sin embargo, la pérdida de su miembro no implica que la babosa no pueda reproducirse más, sólo que a partir de entonces sera únicamente hembra.

Ahora hablemos de las especies que sí tienen indivíduos de ambos sexos, pero cuyo género es intercambiable, es decir, ¡pueden pasar de hembra a macho o de macho a hembra! Probablemente la que te resulte más familiar sea la del pez payaso (de la especie de Nemo, el de la película). Estos peces tienen una estructura social muy especial: el pez más grande de todos es la hembra, la “mamá”; el siguiente en tamaño es el único macho que puede procrear con la hembra, o sea “el papá”; los demás son todos machos, pero no se reproducen. Sin embargo, si la hembra muere (o la pescan), entonces ¡el macho más grande del grupo se vuelve hembra! El siguiente en tamaño ahora tomará su lugar como “papá” y los demás seguirán sus ordinarias vidas como siempre.

Hay otras especies en las que los sexos no son intercambiables, pero ser el macho tiene sus consecuencias…

Un ejemplo extraordinario es el del pez rape. Al principio, los científicos creían que no había rapes machos, porque no habían encontrado ninguno, hasta que miraron más de cerca… Al hacerlo, se dieron cuenta de que encima de la hembra, pegado a su cuerpo, ¡estaba el macho! Resulta que los rapes machos nacen sin sistema digestivo, así que en cuanto salen del huevo tienen que buscar rápidamente a una hembra a la cual adherirse. En cuanto la encuentran, la muerden, liberando una sustancia que digiere la piel de los dos, haciendo que se peguen ¡y su sistemas circulatorios se unan! Al final, el macho depende completamente de la hembra para vivir y ella tiene a su disposición una fuente de esperma para cuando la necesite.

Algo parecido pasó con un animal llamado argonauta, del cual sólo parecía haber especímenes femeninos. En su caso el macho no vive pegado a la hembra y lo que delató su existencia fue que dentro de algunas hembras encontraron una especie de pequeño tentáculo con cavidades llenas de espermatozoides. Al principio creyeron que se trataba de un gusano parásito pero resulta que este tentáculo, al que llamaron hectocotilo, es justamente el equivalente del pene en los argonautas: el macho lo introduce en la hembra y luego lo desprende de su cuerpo dejándolo coleando un rato dentro de la hembra. Él vive mucho menos tiempo y sólo se reproduce una vez en su vida, pero ella puede tener descendencia muchas más veces. Otros cefalópodos (animales con tentáculos, parientes del argonauta), sin embargo, pueden perder su hectocotilo varias veces ¡y les vuelve a crecer!

No siempre el destino de los machos es tan macabro. Algunos, por ejemplo, disfrutan de la maternidad, como los pingüinos emperadores, cuyo macho se encarga de empollar el huevo una vez que la pingüina lo ha puesto, aunque eso significa que se queden sin comer un par de meses hasta que la cría nazca y la mamá regrese para cuidarla, mientras el papá sale a alimentarse al mar.

En el caso de los caballitos de mar, también es el macho el que cuida los huevos. Antes de fecundarlos, la pareja pasa por un periodo de cortejo muy romántico, donde se agarran de las colitas y bailan juntos.  Luego el macho infla el saco donde guardará los huevos que la hembra le depositará cuando estén listos.  Entonces él liberará su esperma y los huevos serán fecundados. Mientras los huevos maduran, ella lo visita todos los días un ratito y le lleva el desayuno.  Cuando los bebés están listos, el papá los arroja fuera del saco y desde entonces los pequeños tendrán que arreglárselas solos.

Por último, vale la pena mencionar que los animales no sólo usan el sexo con fines reproductivos. Existen varias especies que lo hacen por el puro gusto, como los delfines. Además de ellos, están los bonobos, que son una especie de chimpancés que comparten muchas de las características de nuestro comportamiento sexual; por ejemplo son los únicos, además de los humanos, que tienen relaciones sexuales cara a cara y hasta practican el “beso francés”. Ellos aprovechan cualquier oportunidad para disfrutar su sexualidad y, como dice Ian Fortey1, “si hay algo que no se pueda arreglar con sexo, los bonobos no quieren saber nada al respecto”. Lo más notable es que, al parecer, este comportamiento reduce significativamente los conflictos y la agresividad en la comunidad.  Ya saben lo que dicen: “haz el amor, no la guerra” (con protección).

Si quieres encontrar más información y videos interesantes, visita estos sitios (están en inglés):

http://www.cracked.com/article_15926_the15mostbizarreanimalmatingrituals.html

http://www.neatorama.com/2007/04/30/30strangestanimalmatinghabits/

Nota

1 http://www.cracked.com/article_15926_the15mostbizarreanimalmatingrituals.html

*belinkag@gmail.com