La evolución de los mamíferos mesozoicos

Reconstrucción del mamífero Mesozoico Juramaia sinensis, especie que habitó durante el Jurásico medio de China. Imagen tomada de https://www.amnh.org/explore/news-blogs/research-posts/tracing- the-face-and-age-of-the-placental-mammal-ancestor/

Reconstrucción del mamífero Mesozoico Juramaia sinensis, especie que habitó durante el Jurásico medio de China. Imagen tomada de https://www.amnh.org/explore/news-blogs/research-posts/tracing- the-face-and-age-of-the-placental-mammal-ancestor/

Cuando uno se imagina la vida durante la Era Mesozoica lo primero que imaginamos es un paisaje con dinosaurios grandes y pequeños, y desde luego con pterosaurios que surcaban los cielos. Los dinosaurios han sido y son un grupo que ha fascinado a chicos y grandes. Pero junto con estos maravillosos animales vivieron otros pequeños vertebrados terrestres como lagartijas, anfibios, y mamíferos, que por mucho tiempo fueron prácticamente ignorados. Gracias a los esfuerzos en la recolecta de sedimento y de tamizado para la recolección de microvertebrados, el conocimiento de estos grupos se ha incrementado notoriamente en los últimos 20 años.

Los mamíferos se originaron al mismo tiempo que los dinosaurios y convivieron durante todo el Mesozoico, sobreviviendo la extinción del Cretácico-Paleógeno. En la actualidad los mamíferos están representados por placentados (nosotros), marsupiales (kanguros) y los casi extintos monotrematas (ornitorrincos y equidnas). Y aunque parezca increíble la diversidad que existía en el Mesozoico es mucho mayor que la observamos actualmente.

Pocos lo saben pero el Mesozoico fue un tiempo crucial en la evolución de los mamíferos. A lo largo de ese tiempo el linaje de los sinápsidos1 adquirieron todas las características que los convertirían en un verdadero mamífero: patas debajo del cuerpo, paladar secundario óseo2, tres huesecillos en el oído interno (martillo, yunque y estribo); mandíbula formada por solo un hueso (el dentario); heterodoncia y difiodoncia3; articulación mandíbula-cráneo tipo dentario-escamoso. Además de adquirir pelo, ser endotérmicos y homeotermos4, dejar de poner huevos y retener el embrión en el cuerpo de la madre, amamantar entre otras peculiaridades que caracterizan a los mamíferos.

Hace 225 millones de años, en el Triásico de Norte América, se descubrió Adelobasileus cromptoni el cual se considera el ancestro común de todos los mamíferos modernos o un pariente cercano a éste.

A finales del Triásico apareció un grupo que se denomina Morganucodonta, cuyos restos han sido encontrados en Sud África, Europa, Arizona y China y aunque presenta características de mamíferos, retiene algunas características de los “reptiles mamiferoides”. Ya en el Jurásico se reconocen varios linajes de mamíferos. Entre los cuales destaca el de los multituberculados, grupo exitoso que sobrevivió hasta el Oligoceno (35 millones de años); se les conoce como los roedores del Mesozoico ya que poseen incisivos tipo roedor, los dientes poseen hileras de cúspides, y uno de sus premolares es como una cuchilla cortadora. Algunos esqueletos presentan una larga cola, y un pie reversible, lo que sugiere que algunos podrían haber sido arborícolas como las ardillas modernas. Otros linajes que aparecen en el Jurásico incluyen Docodonta, Eutriconodonta, Symmetrodonta, Eupantotheria.

En el Cretácico apareció un nuevo tipo de diente con un patrón que se conoce como tribosfénico5, el cual es capaz de desgarrar y triturar, y cuya estructura permitió una mejor digestión y absorción de los nutrientes y dio lugar para que el régimen alimentario se diversificara. Este tipo de diente lo presentan marsupiales y placentarios, y ha sido usado para distinguir a los terios de otros mamíferos mesozoicos y de los monotremas. Luo et al. (2001) 6 propusieron que este tipo de diente apareció en dos grupos de mamíferos de forma independiente en: los boreoesfénidos y australosfénidos. Estos últimos incluyen los monotremata fósiles y actuales, además de formas jurásicas de Argentina, Madagascar como Ambondro, Asfaltomylus y que son endémicos a Gondwana. Mientras que los boreoesfénidos están presentes en Laurasia, e incluye a marsupiales, placentarios y sus parientes. Durante el Cretácico se dio una diversificación de placentarios y marsupiales, surgiendo los linajes de los mamíferos que observamos actualmente. Antes de la transición a la Era Cenozoica se extinguieron muchos grupos de mamíferos que no tenían dientes tribosfénicos.

En 2002-2003 se dio a conocer Eomaia scansoria7 y Sinodelphis szalayi8 provenientes de rocas cretácicas tempranas en China; se propuso que con ellos hacía aparición el diente tribosfénico. Se consideró que Eo-maia scansoria era el euterio más antiguo, mientras que Sinodelphis szalayi el metaterio más antiguo.

Y cuál no sería la sorpresa cuando en 2011 se da a conocer Juramaia sinensis9 encontrado en rocas jurásicas chinas, el cual representa el mamífero euterio más antiguo que se conoce (ver figura). Este descubrimiento aportó un nuevo hito en la evolución de los mamíferos con dientes tribosfénicos retrasando su aparición unos 35 millones de años.

Hasta no hace mucho la reconstrucción que se hacía de los primeros mamíferos mesozoicos incluía animales peludos del tamaño de una musaraña, hocicones con bigotes, ojos grandes (pues serían nocturnos), cola larga, y de hábitos insectívoros y/o carroñera que se alimentarían de fauna rastrera: gusanos, insectos.

Con los nuevos descubrimientos realizados, principalmente en Asia, el panorama ha cambiado drásticamente. Por ejemplo, en rocas jurásicas de Mongolia, eso hace 164 millones de años, se descubrió Castorocauda lutrasimilis10 el cual presenta adaptaciones convergentes con los mamíferos semiacuáticos como nutrias y castores actuales, llegaría a pesar entre 500 y 800 gr, lo que lo convierte en el mammaliaforme más grande del Jurásico. Agilodocodon scansorius se trata de un pequeño mammaliaforme que tendría hábitos arborícolas. También se encontró el triconodonte Volaticotherium antiquus11 el cual se considera el planeador más antiguo conocido. Tenía un patagio similar al de las ardillas voladoras actuales. Docofossor brachydactylus y Fruitafossor windscheffeli también del Jurásico de Asia y Norte América, respectivamente, eran de hábitos cavadores parecidos a los topos.

En el famoso yacimiento español Cretácico de Las Hoyas se recuperó un extraordinario ejemplar del triconodonto Spinolestes xenarthrosus debido a que sus vértebras son tipo xenartra como los edentados actuales (armadillos, perezosos). Está tan bien conservado que incluye no sólo el esqueleto, sino también tejidos blandos como piel, pelaje, órganos internos, oído interno y orejas.

El mamífero más grande encontrado hasta la fecha es Repenomamus giganticus12 proviene de China de rocas de edad cretácica temprana, el cual llegó a medir 1.2 m de longitud y pesar unos 25 kg. Era más grande que algunos dinosaurios con plumas que provienen de la misma localidad como Caudipteryx. Se ha sugerido que se alimentaba de dinosaurios pequeños, pues en el estómago de R. robustus se encontró un ejemplar del ceratópsido Psittacosaurus.

Lo antes expuesto es una pequeña muestra de los nuevos descubrimientos realizados y que evidencian la gran diversidad y adaptaciones que tenían los mamíferos mesozoicos. Hay muchas tierras que explorar en la Tierra y que sin duda producirán nuevos fósiles que nos sorprenderán.

 

Referencias

  1. Amniotas con cráneo con una fosa temporal, al cual pertenecen los mamíferos.
  2. Permite respirar y comer al mismo tiempo.
  3. Dentición diferenciada en incisivos, caninos, premolares y molares; reemplazo de

dientes una sola vez (dientes de leche y permanentes).

  1. Generar y mantener la misma temperatura corporal, no importa la temperatura exterior.
  2. Diente tribosfénico hace referencia a la forma oclusal, que se compone de triángulo con tres cúspides en el molar superior y un triángulo y un talón en el molar inferior.
  3. Luo, Z.X. et al. 2001. Dual origin of tribosphenic mammals. Nature 409:53-57.
  4. Ji, et al. 2002.The earliest known eutherian mammal. Nature 416: 816-822.
  5. Luo, Z.X. et al. 2003. An early Cretaceous tribosphenic mammal and metatherian evolution. Science 302: 1934–1940.
  6. Luo, Z.X. et al. 2011. A Jurassic eutherian mammal and divergence of marsupials and placentals. Nature 476: 442-445.
  7. Ji, Q. et al. 2006. A swimming mammaliaform from the Middle Jurassic and ecomorphological diversification of early mammals. Science 311: 1123-1127.
  8. Meng, Q.J. et al. 2006. A Mesozoic gliding mammal from northeastern China. Nature 444: 889-893
  9. Hu, Y. et al 2005. Large Mesozoic mammals fed on young dinosaurs. Nature 433: 149-152.

 

 

marmont@unam.mx