Recuerdo que cuando era pequeño mi abuela me llevaba a San Rafael Tlanalapan, el pueblo de su niñez. Me tomaba por la mano y con pasos despreocupados andábamos por aquellos terrosos senderos en medio del campo. Vienen a mi memoria los puentes de piedra, las casas de adobe con sus techos llenos de calabazas, los árboles, las barrancas. Años después, ya adulto, recorría los poblados de mi propia infancia disfrazado de explorador, hablando con los campesinos, visitando templos, tomando fotografías. Todo eso despertó en mí el gusto por la historia, la antropología y la fotografía etnográfica. Fue entonces que decidí estudiar etnohistoria.
Como parte de mi quehacer profesional, desde 2017 me he dedicado a localizar, investigar y divulgar archivos fotográficos digitales. Este tipo de acervos tienen una gran virtud: son de acceso libre y poseen un notable número de fotografías inéditas de distintos pueblos de México. En muchas de estas imágenes veo reflejada mi niñez, la cual transcurrió al margen de la ciudad, entre cerros y campos, entre lagos y ríos.
En un principio comencé por compartir en facebook fotografías del poniente del estado de Puebla, región de la que soy originario. Entonces conocí las colecciones de Robert S. Platt y Verle Lincoln Annis. La primera posee tres interesantes tomas del tianguis de San Martín Texmelucan y una de la calle principal del pueblo. Todas son de 1928.[1] La segunda cuenta con 14 fotos del mercado, las cuales fueron capturadas en 1933.[2] Geógrafo el primero y arquitecto el segundo, ambos fotógrafos se sintieron atraídos por retratar las actividades comerciales en la comarca, lo que evidencia la importancia que ha tenido el mercado de San Martín a través de los años.
Asimismo, di a conocer las fotografías que el maestro alemán Horst Martin tomó en Cholula en 1937.[3] Todas son excepcionales, pues nos permiten ver ese entorno rural cholulteca con sus caminos de tierra, sus magueyes, su gente, sus casas, sus vestigios prehispánicos, su mercado y, sobre todo, sus iglesias. Con cada toma que observaba me iba emocionando aún más, ya que durante años caminé esas calles, visité esos templos y conviví con los lugareños. Ver las fotografías de Horst Martin significa, a la vez, reconocerme a mí mismo en ese pasado. Pero también son un verdadero deleite, no sólo por su calidad técnica y su riqueza documental, sino porque contemplar esas escenas es seguir los pasos que llevaron al fotógrafo hasta el pueblo de San Francisco Acatepec.
Sin embargo, llegó un momento en que compartir las fotografías a través de facebook ya no fue suficiente. Ahora había que apoyarme en las personas de las comunidades donde habían sido tomadas. Era necesario dialogar sobre ellas. Un ejemplo de lo anterior es la colección fotográfica del poblado de San Salvador El Verde, situado también al poniente del estado de Puebla. Este material se encuentra en la Universidad de Carolina del Norte. Se trata de un conjunto de tomas realizadas por el antropólogo estadounidense Aubrey W. Williams a finales de la década de 1950. Don Maximino Pérez Aguilar, cronista de San Salvador, accedió a platicar conmigo sobre las fotos en una transmisión en vivo.[4] Esto trajo consigo no sólo la recuperación de un pasaje en la historia local del que no se sabía mucho, sino que también permitió establecer una correlación entre el contenido de este archivo y otras tomas que se encuentran en el acervo personal del cronista.
En su mayoría, las fotografías de Aubrey W. Williams consignan diversos momentos en la vida cotidiana y religiosa de San Salvador, dotándonos de un material insuperable para conocer las condiciones en que se encontraba este pueblo a principios de la segunda mitad del siglo XX. Es interesante la curiosidad del antropólogo por fotografiar las actividades cotidianas de los habitantes de El Verde, así como su mercado, calles, casas y festividades. Pero Aubrey también se interesó por registrar diversas escenas en algunos poblados aledaños como San Felipe Teotlalcingo y San Martín Texmelucan. Con todo, este material viene a contribuir a la historia gráfica de una de las comarcas más representativas e importantes del Valle de Texmelucan.[5]
Otra colección digital de gran valor es la del Museo Nacional de las Culturas del Mundo de Países Bajos. En esta se pueden consultar las fotografías que la etnóloga danesa Bodil Christensen produjo del carnaval de Huejotzingo en 1937.[6] Para comprender mejor el tema de estas imágenes entrevisté a la historiadora Esther Méndez Ortega, originaria de esta localidad. La ayuda de Esther fue valiosa para lograr dos cosas con estas fotos. Por un lado, se pudo identificar el contenido de las tomas y se ubicaron las calles donde fueron realizadas. Por otra parte, Esther consiguió ordenar las fotografías gracias a su conocimiento sobre el carnaval. Estas imágenes son interesantes por su belleza y valor documental. En ellas vemos los atuendos de los carnavaleros y varias escenas alusivas a la leyenda de Agustín Lorenzo y la Batalla de Puebla, tal y como se representaban en aquel tiempo. Pero también podemos apreciar a la gente del pueblo y la arquitectura vernácula, edificaciones que en su mayoría no han sobrevivido al paso del tiempo.[7]
En los últimos años mi trabajo me ha llevado a establecer un trato más cercano con la gente de los pueblos. Pasé de las entrevistas o charlas en línea con una sola persona a las discusiones grupales en las comunidades. En este sentido, mi labor ha tenido lugar al oriente del Estado de México. Muchas de las fotografías que he presentado han servido como un detonante de la memoria de los lugareños. Así, el resultado ha sido la recopilación de diversas vivencias narradas por personas mayores de 60 años, al igual que un nutrido cúmulo de datos sobre el contenido de las fotos, sus autores y las personas que aparecen en ellas.
En muchos casos, gracias a estas fotografías y a su vinculación con la gente de los pueblos y a otros documentos, se han logrado identificar las relaciones intersubjetivas que se establecieron entre fotógrafos y fotografiados, revelando a su vez la participación de estos últimos en la construcción de las fotos. Pero no sólo eso ya que, en el caso de las fotografías producidas por etnólogos y antropólogos, se ha podido determinar que los habitantes de los pueblos fueron colaboradores activos en la producción del conocimiento antropológico.
Una de las grandes ventajas cuando se trabaja con acervos fotográficos digitales es que cualquiera puede acceder a ellos. Por consiguiente, las personas de los pueblos han tomado la batuta en el uso de este material y han organizado exposiciones para divulgar estas miradas hacia el pasado. De este modo, son los mismos agentes locales los encargados de fortalecer su historia y la memoria colectiva a través de la fotografía.
Las fotografías son como aquellos libros que trascienden el tiempo y el olvido, en cuyas páginas se encuentra escrita, sin palabras, una parte de nuestra historia. Cuando dejamos de recordar, cuando necesitamos volver atrás siempre regresamos a ellas, pues también en las imágenes nos reencontramos con esa pequeña parte del pasado del que venimos. Yo creo que la memoria de nuestros pueblos sigue viva en cada uno de nosotros. Se alimenta de recuerdos y habla a través de nuestros labios. Cuando acudimos a una fotografía del lugar donde crecimos esta memoria ruge, se ve reflejada en la imagen. Entonces nuestros ojos leen, con el alfabeto del alma, ese lenguaje misterioso que nuestros abuelos nos legaron.
[1] Estas fotografías pueden ser consultadas en https://uwm.edu/lib-collections/
[2] El material de Verle Lincoln Annis puede ser revisado en https://digitallibrary.usc.edu/
[3] Estas imágenes pueden ser consultadas en https://www.deutschefotothek.de/
[4] La charla con don Max puede ser consultada en el siguiente vínculo: https://www.youtube.com/watch?v=mpf1OBih33k
[5] Estas fotografías pueden ser consultadas en https://dcr.lib.unc.edu/collections
[6] Para consultar estas fotos en https://collectie.wereldmuseum.nl/ se debe escribir Huexotcingo.
[7] La charla con Esther puede ser consultada en el siguiente vínculo: https://youtu.be/8mWAIJ_x4Bk