Programas públicos para jóvenes

El 12 de agosto, se celebró el Día Internacional de la Juventud. La celebración de este año estuvo centrada en un fenómeno mundial: la “migración juvenil”, con la finalidad de crear conciencia de la situación en la que se encuentran los jóvenes que no han tenido más remedio que cambiar de destino para mejorar sus condiciones económicas.

Los jóvenes representan un tercio de los migrantes internacionales, por lo que, además de ser un fenómeno observable y urgente, es una responsabilidad inaplazable para los distintos actores sociales: gobierno, organizaciones de la sociedad civil, partidos políticos, sindicatos, universidades, empresas.

El fenómeno de la migración internacional de los jóvenes también constituye una maravillosa oportunidad de acercamiento entre los pueblos, de diálogo intercultural y ocasión propicia para tejer redes de cooperación, haciendo efectivo el principio democrático de participación. Por tanto, hay que saber aprovecharlo y encauzarlo.

De acuerdo con cifras del Inegi, la población de México es aproximadamente de 112 millones de habitantes, de los cuales 47%, es decir 53 millones, son menores de 24 años de edad. En nuestro país residen 29 millones 706 mil 560 jóvenes de entre 16 y 29 años de edad. Es decir que la población juvenil en México representa cerca de la quinta parte de la población total.

En Puebla, nuestro estado, el porcentaje de población entre 15 y 29 años representa 27.2%.

A partir de los datos mencionados, es preciso resaltar que Rafael Moreno Valle, gobernador constitucional de nuestro estado entiende, en lo particular y también en su conjunto, la importancia de los jóvenes, a quienes concibe como algo más que simples beneficiarios de programas gubernamentales, y los entiende como ciudadanos activos, con un enorme potencial, para incidir sobre su propio desarrollo. Por ello deben propiciarse todas las condiciones para que no abandonen su estado.

En el estado de Puebla se ha entendido bien la dinámica de la globalización, y es por ello que el actual gobierno le apuesta al camino más directo y seguro al desarrollo de los jóvenes y al impacto que el mismo tendrá en el estado y el país, y ese camino no es otro que el de la educación.

Muestra de ello es el Programa Estatal de Educación a Distancia, que está llevando la educación media superior y superior a los lugares más alejados del estado y con la que nuestros jóvenes podrán seguir trabajando y apoyando a su familia mientras estudian.

Un ejemplo del esfuerzo que realiza el gobierno del estado de Puebla es el Instituto Poblano de la Juventud, a cargo de Guillermo Almazán Smith, y que fue sectorizado a la Secretaría de Educación Pública para que se unieran sus acciones con las de la propia secretaría, que también enarbola la bandera de la educación como palanca del desarrollo juvenil.

Otro ejemplo lo es el Consejo de Ciencia y Tecnología —Concytep—, encargado de la promoción de la ciencia y la tecnología en el estado, que incentiva a los jóvenes poblanos a seguir su preparación profesional a través de su programa de otorgamiento becas-tesis y su programa de becas para posgrado en el extranjero.

La Universidad del Desarrollo del Estado de Puebla, Unides, es otro ejemplo que da cuenta del compromiso con la juventud, pues tiene un modelo educativo que atiende a los jóvenes que trabajan y que quieren seguir estudiando.

Así pues, el gobierno del estado de Puebla está tomando las medidas necesarias para caminar hacia nuevas formas de acción en pro de la juventud y evitar con ello el fenómeno de la migración, que este año es tema central del día internacional de la juventud.

Decía Francisco de Asís: “Empieza por hacer lo necesario, después haz lo posible, y de pronto… estarás haciendo lo imposible”. Hagamos lo necesario, lo posible y hasta lo imposible para que nuestros jóvenes tengan en su tierra educación, empleo y desarrollo.

* r_maximo@hotmail.com