Historia de la cámara oscura y el ojo de orificio

La mayoría de las personas sabemos que podemos formar una imagen invertida con una lente positiva (lupa) o con un espejo cóncavo (fondo de una cuchara). Pero pocos saben que con un orificio pequeño también se obtienen imágenes invertidas. Y debe ser pequeño al compararlo con el tamaño espacial de las ondas de luz que lo atraviesan, en el caso la luz que nuestros ojos perciben sería de unos 0.25 mm. Es lo que conocemos como la cámara oscura.

Este fenómeno, utilizar un orificio para formar imágenes invertidas, es conocido desde el siglo V a.c. (Mo-Ti, filósofo chino que describe la imagen invertida al pasar por un orificio, aunque el dato no es fácil de corroborar). Ibn al-Haytham (Alhazen, apodado Tolomeo Segundo), filósofo, físico, matemático y médico, en al año 1000 de nuestra era, es de los primeros en describir la cámara oscura y al que también se le atribuye el estudio del ojo desde la óptica; decía que los ojos emitían rayos de luz que eran reflejados por los objetos y regresaban a nuestros ojos. Leonardo Da Vinci (1490), quien conocía el trabajo de los árabes, esquematizó la cámara oscura, entre sus tantas aportaciones a la ciencia y tecnología. Un italiano de nombre Giovanni Battista Della Porta, en su libro Maggia Naturalis, publicado en Nápoles, Italia, en 1558, también describe la cámara oscura. Este libro, basado en sus observaciones, fue revisado y ampliado a lo largo de su vida; incluye varios temas de ciencia, medicina, comida, perfumes, entre otras. Entre sus aportaciones encontramos la cámara oscura.

Ilustración del uso de la cámara oscura en la pintura. Imagen tomada de http://www.criticoconstante.com/files/2013/07/camera- obscura.jpeg

Ilustración del uso de la cámara oscura en la pintura. Imagen tomada de http://www.criticoconstante.com/files/2013/07/camera- obscura.jpeg

En el siglo XVII un pintor alemán de nombre Johannes Vermeer se hizo famoso por la composición de sus pinturas (ubicación, simetría, proporción). Sin embargo, su técnica fue cuestionada. En 1891, en una revista de fotografía, se especuló que la técnica de Vermeer usaba una cámara oscura, pero no se pudo comprobar. En el libro Inside the camera obscura Optics and Art (Wolfgan Lefrévre Ed, 2007) se dice que para lograr tal composición se pudo haber auxiliado de elementos ópticos. ¿Cómo probar si la usó o no? No existe ninguna cámara oscura que haya sobrevivido desde el siglo XVII. Tampoco existe registro de que la hayan usado pintores de la época. Aunque sí existe una carta famosa escrita en 1622 en Inglaterra de Constantijn Huygns (1596-1685, poeta y padre de Chrystian Huygens), en la que afirma haber experimentado con la cámara oscura de Cornelis Drebbel (1572-1633), un alemán innovador en tecnología de la época, al que se le atribuye la construcción del primer submarino y aportaciones a la óptica. Parece claro que la cámara oscura existe desde el siglo XVII y es difícil pensar que los artistas de la época no fueron tentados a usarla.

En nuestros días varios son los autores y textos donde se describe la cámara oscura como un sistema óptico que forma imágenes. Las primeras fotografías se hicieron con este sistema óptico, por lo que en la actualidad se pueden conseguir cámaras oscuras comerciales, y diferentes formas de fabricar la propia. Pero algo más atractivo e interesante es que se ha demostrado su uso como microscopio a nivel atómico (Atom “Pinhole Camera” with Nanometer Resolution, V. I. Balykin et al, JETP Letters, 2006, Vol. 84, No. 8, pp. 466–469. © Pleiades Publishing, Inc., 2006).

Pero la cámara oscura más antigua la posee el Nautilus, el fósil viviente. Molusco de la familia de los cefalópodos (como los pulpos), tiene concha, se le encuentra en el océano indo-pacífico (latitud 30˚N a 30˚S y longitud 90˚ a 175˚ E) y a profundidades entre 200 y 400 metros. Una pregunta que quizá ya se hicieron es: ¿por qué fósil viviente? Porque ha sobrevivido millones de años sin cambios.

Sabemos que la vida surgió del agua, el sentido común y la comprobación científica muestran que los ojos evolucionaron junto con los seres vivientes que fueron poblando la tierra. Los primeros seres vivos tuvieron sensores que les permitían distinguir el día de la noche. Estos sensores evolucionaron para percibir la diferencia entre la luz que llegaba del sol y la que reflejaban los objetos a su alrededor. La evolución continuó y cada ojo, dependiendo del hábitat del individuo, se adaptó a su medio ambiente.

El Nautilus posee el primer ojo que forma imágenes, compuesto por un orificio y la retina. El ojo de orificio es uno de los más primitivos, sus antecesores sólo percibían luz, no formaban imágenes. Técnicamente estamos ante una cámara oscura; es decir, un orificio que forma imágenes invertidas.

Siempre resuena en mi cabeza ¿inventamos o descubrimos?, ¡descubrimos e inventamos! ¡Bueno! Lo importante es entender todos los fenómenos naturales y poder reproducirlos artificialmente.

 

paco@inaoep.mx