Ilegitimidad presidencial y represión

Producto de una masiva compra de votos de financiamiento desconocido, y excediendo los gastos de campaña permitidos por la norma electoral, Enrique Peña Nieto fue ungido presidente de México en 2012; desde entonces, el abuso de poder y represión a la libre manifestación y expresión han sido directamente proporcional a la corrupción y deslegitimación de su gestión. El deterioro de la investidura presidencial se agudizó con los magros resultados de sus 28 meses de gestión (crecimiento económico menor al 4 por ciento, crecimiento del empleo de 1.5 por ciento y una devaluación del peso de 17.8 por ciento); con la muerte y desapariciones forzadas de Ayotzinapa y Tlatlaya; la reforma energética y la probable complicidad del Ejército en hechos represivos y lesivos a los derechos humanos.

p-18cLas múltiples y obsequiosas concesiones federales de territorios, subsuelo, agua, flora y fauna a favor del capital transnacional han generado multifacéticos movimientos sociales por la defensa de la vida, el patrimonio biocultural y el territorio; a esas expresiones sociales se les criminaliza y reprime y, a quienes intentan darle voz a estos despojados o simplemente informar y opinar al respecto, el Ejecutivo federal los margina, excluye y coarta su libertad de opinión: los excluye del presupuesto público, les limita y condiciona las concesiones para trasmitir por el espectro radioeléctrico o les niega el indulto fiscal. Si además, esas voces críticas dan cuenta de conflictos de intereses, corrupciones, enriquecimientos ilícitos y abusos de poder, el secuestro de la libertad de expresión es fulminante, tal es el caso de la periodista Carmen Aristegui Flores (CAF), separada de la conducción del programa MVS Primera Emisión el pasado 15 de marzo.

p-18bCAF es la conductora de mayor penetración y credibilidad en la radio, ya sea en escucha directa o a través de redes sociales. En una encuesta nacional aplicada en febrero del año en curso, Parametría registró que a la mencionada periodista la conoce 46 por ciento de los ciudadanos y opinan bien de ella uno de cada tres personas de 18 años o más (http://www.parametria.com.mx/). En encuesta telefónica propia aplicada en el municipio de Puebla (20-22/09/2013), a CAF la conoce 63 por ciento de los ciudadanos y uno de cada dos le tiene confianza. La información actual de Facebook indica que CAF tiene 4.8 millones de seguidores; la revista Proceso, 3.0 millones; El Universal, 2.3 millones y La Jornada, 1.6 millones. En Twitter, CAF registró 3.7 millones de seguidores; Joaquín López Dóriga, 4.7 millones; Adela Micha, 3.5 millones; El Universal, 2.9 millones; Pedro Ferriz de Con, 1.4 millones, y La Jornada, un millón. No sólo por radio es escuchada CAF, sino también por computadores de escritorio, portátiles (laptop, notebook y tablet) y móviles, lo que aumenta su audiencia y credibilidad.

Los ciudadanos suelen informase de política a través de la televisión en primer lugar; del internet, en segundo lugar y, en tercero, por la radio. En encuestas telefónicas de La Jornada de Oriente aplicadas a ciudadanos residentes en el municipio de Puebla, en 2007 la televisión era el medio por el que 65 por ciento se enteraba de política, en 2010 fue 57 por ciento y en 2013 era 37 por ciento; en cambio, los que se enteraron por el internet, para esos años fueron 5, 15 y 26 por ciento respectivamente; la radio, en esos años, fue el medio por el que se enteró 14 por ciento de los ciudadanos acerca de lo acontecido en política. Los puntos perdidos por la televisión aparecen en el internet, esa situación disminuye la influencia del duopolio televisivo y genera liderazgos en redes sociales al margen del control del espectro radioeléctrico y de la publicidad gubernamental; la masificación de las tecnologías de la información y comunicación permite conocer informaciones no alienadas al poder, entre otras voces críticas documentadas del México profundo (el de las inequidades y abusos de poder), lo es la de CAF, cinco veces corrida de medios masivos de comunicación (Imevisión de TV Azteca, Imagen Informativa, Círculo Rojo y W radio de Televisa y de MVS en 2011 y 2015).

p-18aEn el municipio de Puebla, según fuentes propias, 53 por ciento de los ciudadanos que disponían de teléfono fijo en casa tenían computadoras de escritorio y portátiles en 2007; en 2013 fue de 72 por ciento; uno de cada tres hogares (que disponían de línea fija de teléfono) tenían acceso a internet en 2007, en 2013 fueron dos de cada tres. Si la fuente es el Módulo sobre Disponibilidad y Uso de de las Tecnologías de la Información en los Hogares generado por el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), los hogares que disponían de computadoras en el estado de Puebla pasaron de 12 a 36 por ciento entre 2001 y 2014 y los hogares que tenían acceso a internet, en esos años, subieron de 6 a 31 por ciento. Esa misma intensidad se observó en los teléfonos celulares: en 2007 los hogares con móviles fueron 21 por ciento y en 2014 eran 44 por ciento.

p-17aCon base en el módulo del INEGI mencionado del año pasado, 41 por ciento de las personas de seis años o más de edad que residían en el estado de Puebla tenían una computadora de escritorio o portátil en el hogar; 38 por ciento eran internautas y 55 por ciento tenía un teléfono móvil o celular . Del equipo utilizado para conectarse a internet, 34 por ciento de las personas de seis años o más de edad accedieron a través de computadoras portátiles (laptop, notebook o tablet) o telefonía móvil (blackberry o iPhone o similar) y en cuanto al uso principal de las computadores, 24 por ciento mencionó que para acceder a internet.

La masificación de las tecnologías de la información y comunicación ha permitido acceder a fuentes distintas a las tradicionales (impresos, radio y televisión), y a las tradicionales desde una perspectiva crítica, en particular, en momentos de pérdida de confianza en las instituciones y de deslegitimidad de la Presidencia de la República. Con CAF se socializaba no solo la información, sino la indignación ante los actos de barbarie, despojo, autoritarismo y corrupción perpetrado por el Ejecutivo federal o avalados por él, ya sea por omisión o complicidad; CAF es un espacio necesario para reconstruir credibilidad en las instituciones y gobernabilidad; ella no fue la usufructuaria de la Casa Blanca, tampoco estableció una red de prostitución en el PRI del Distrito Federal, no asesinó a 22 personas en Tlatlaya, tampoco desapareció a 43 normalistas de Ayotzinapa ni rellenó las copas de Felipe Calderón Hinojosa; ella informó de esos actos y por dicha razón fue despedida de su programa.

Los fraudes electorales de 2006 y 2012 erosionaron la credibilidad en las instituciones, lo mismo sucedió con la crisis económica de 2009 y los cotidianos actos de corrupción, autoritarismo e impunidad de los funcionarios públicos. Peña Nieto actúa como si fuera un presidente legítimo y gozara de credibilidad y confianza; ignora que tres cuartas partes de los ciudadanos del municipio de Puebla desaprueban su gestión en estos momentos y que nueve de cada 10 consideran que no ha enfrentado adecuadamente los grandes problemas de la nación.

p-17bEn 2013 (11-12/octubre) hicimos una encuesta de opinión sobre credibilidad de instituciones en el municipio de Puebla y el saldo neto (ciudadanos que sí creen menos los que no creen) de la Presidencia de la República fue de -55 por ciento, de los gobernadores y presidentes municipales de -49 por ciento; de los legisladores del Congreso de la Unión de -65 por ciento, de la televisión de -30 por ciento, de la radio de -20 por ciento y de los impresos de -15 por ciento. Ese mismo año (22-25/marzo) hicimos otro ejercicio sobre confianza en las instituciones y el saldo neto de las opiniones (favorables menos desfavorables) fue de -53 por ciento para el Presidente de la República, de -61 por ciento para los partidos políticos, de -72 por ciento para los diputados, de -49 por ciento para los jueces, de -28 por ciento para la televisión, de -12 por ciento para la radio y de -8 por ciento para los diarios; el promedio de 24 instituciones valoradas fue de -23 por ciento. Entre 2006 y 2013 realizamos una encuesta telefónica anual sobre cultura política en el municipio de Puebla, una de las preguntas fue sobre satisfacción con el funcionamiento de la democracia, las respuestas posibles eran muy satisfecho, más bien satisfecho, no muy satisfecho o nada satisfecho; el saldo neto de las opiniones (positivas-negativas) fue de -24 por ciento en 2006, -71 por ciento en 2009 y -49 por ciento en 2012. Los porcentajes negativos indican que las valoraciones favorables son menores a las desfavorables, cada vez hay mayor desilusión sobre el ejercicio de poder y los resultados de la gestión: el país es gobernado para unos cuantos poderosos fue el sentir de 83 por ciento de los ciudadanos en 2013, cuando en 2006 fue de 70 por ciento.

La democracia no funciona, tampoco el sistema de partidos ni el Estado de Derecho; la Constitución Política es letra muerta y la sumisión de los poderes Legislativo y Judicial al Ejecutivo es patética. Los medios de comunicación masivos alienados al poder nos narran historias oficiales que no corresponden a lo vivido y percibido por la mayoría de ciudadanos, y la voz de CAF es la voz y el sentir de muchos de los excluidos; silenciarlos es conculcar nuestro derecho a ser informados y a expresarnos. Desde otras plataformas y por medios no tradicionales se erigirán nuevos liderazgos sustentados en la credibilidad y la confianza, valores no observados en los medios de comunicación corporativizados. La navegación en internet de mexicanos de 12 a 17 años es intensa (ocho de cada 10), como lo es también el uso de móviles y equipo portátil para comunicarse e informarse, y son precisamente los jóvenes los menos temerosos al cambio, los más proclives a luchar por dignificar su vida y construir futuros menos inciertos, ellos quizá no han pedido la esperanza de otro México: incluyente, tolerante, plural, equitativo y democrático; en ellos hay potencial de rebeldía e indignación.

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