A la Luz, de los Bichos de Luz

 

“Necesitamos lectores enamorados de la literatura y de la naturaleza”
Luz María Chapela

 

En esta ocasión nos tendrá que disculpar, amable lector, ya que esta vez dedicaremos nuestras líneas a una mujer que en vida fue una de las más obstinadas promotoras de lectura, publicó un sin número de libros, y luchó de manera incansable por la importancia y la necesidad de divulgar los conocimientos científicos. Para muestra basta una publicación, una de sus contribuciones que para el mundo de la biología es de las más importantes, sin temor a equivocarnos, titulada Bichos, que junto al biólogo Roberto Rojo describen a una serie de organismos que para los autores cumplen con una cualidad, la de caber en la palma de la mano.

Ilustración: Diego Tomasini “El Dibrujo”

Ilustración: Diego Tomasini “El Dibrujo”

Animales de diferentes grupos taxonómicos, que se dan cita en las páginas de esta publicación con los cuales los autores logran conjuntar de manera integral, desde los conocimientos hombre-naturaleza de cada una de las especies, un poco de la historia que rodea a cada especie dentro de las distintas culturas que habitan nuestro país y en algunos casos se hace una comparación con culturas de otras partes del mundo, y finalmente, lo que nos dice la biología, como lo llaman los autores de este libro, como por ejemplo la importancia de cada especie dentro del ecosistema que habita; dicho lo anterior, los invitamos a emprender un viaje que estamos seguros que lograrán ver a la luz de especies inconfundibles, y debidamente cuidadas para brincar de página a página de este libro, lo importante de la biodiversidad, del estudio de las especies que la conforman y la necesidad de entender a cada cultura, para lograr de esa manera la tan anhelada conservación de éstas. En esta obra Luz María Chapela los llama “Bichos”, bichos que sin duda nos enamoran.

Amable lector: iniciemos con un reto, que se nos presenta y es parte de esta obra Neksayolij.

 

Amigas de las flores, capaces de distinguir colores y perfumes y de seleccionarlos a su antojo…

Aunque no soy florista

Trabajo con flores

Y por más que me resisto

El hombre disfruta

El fruto de mis sabores.

 

Al pasar de las páginas nos encontraremos, con el que estamos seguros bien podría ser el gran símbolo de nuestro país, el ajolote, axolotl o Ambystoma mexicanum, este último el nombre que le da la ciencia, un organismo que nos ofrece nunca decepcionarnos del asombro que despertará en quien asuma el reto de conocerle más a fondo, leyendas, historia, gastronomía, mitos, medicina alternativa y ciencia rodea a esta especie y que podemos encontrar en esta obra en donde Chapela y Rojo lograron brindarle un espacio, pero, cómo no darle el espacio a esta especie junto a organismos tan importantes como los murciélagos, alacranes, ranas, colibríes, garrapatas, caracoles gigantes, grana cochinilla, grillos, mariposas, ratones, tarántulas entre otros, simple y sencillamente por la importancia ecológica en su calidad de endémica (que solo se distribuye en un solo lugar y en ninguna otra parte del mundo, de forma natural), y la gran carga cultural que se le ha dado, al igual que las otras ya mencionadas, no olvidaremos por ningún motivo la importancia de cada una de estas especies dentro de los ecosistemas que habitan; algunos, como los grandes depredadores y otros como polinizadores, dispersores de semillas y algunos con menos ventura, como  presas, debido a esto, estas especies han llamado la atención de mucha gente, desde los habitantes del México prehispánico, como de la hoy admirada Luz María Chapela; imaginemos el asombro que causaron especies como los colibríes en los antiguos habitantes de estas tierras; cantos, poemas y hasta vida y apariencia de los dioses como Huitzilopochtli inspiraron estas pequeñas aves; por eso los invitamos a disfrutar de  este  hermoso canto:

 

El colibrí. Canto náhuatl

 

Oído, en las ramas del árbol florido,

Hace estrépito y gorjea.

El ave roja del colibrí está haciendo resonar

Sus cascabeles de oro y su sonaja.

 

Para poder exclamar un día ¿por qué no?

He llegado, aquí estoy:

En las ramas del árbol florido.

Soy el floreciente colibrí,

Deleito mi pico, con eso me alegro.

 

Podríamos continuar hablando de cada especie encontrada en las páginas de este grandioso libro pero necesitarías entonces el mismo número de páginas para terminar, por ello, los invitamos a conocer a estas especies a través de sus párrafos e imágenes seleccionadas de manera muy cuidadosa a la luz de las palabras de que Luz María Chapela nos regaló un poquito de amor en cada una de sus obras es indudable encontrar siempre una enseñanza y una aliada en este gran y sinuoso camino llamado educación y de acuerdo con ella, es indiscutible que “el libro tiene que abrir un mundo en donde se pueda entrar e interactuar con presencia propia, por lo que tenemos el reto de construir autoconfianza, autoestima y la capacidad para que los lectores tengan una idea de ellos mismos y, por el otro lado, para que valoren la diversidad como recurso” y prueba de estas palabras es el libro Bichos, ¡que lo disfrute!

 

@helaheloderma

Fb: Tras las huellas

traslashuellasdelanaturaleza@hotmail.com