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Crónicas de Puebla de los Ángeles

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1803

Intendencia de la Puebla

Alejandro de Humboldt

 

Ibarra Mazari, Ignacio (compilador). Crónicas de Puebla de los Ángeles: según testimonios de algunos viajeros que la visitaron entre los años 1540-1960. Puebla. Gobierno del estado de Puebla, V Centenario 1492-1992.
Ibarra Mazari, Ignacio (compilador). Crónicas de Puebla de los Ángeles: según testimonios de algunos viajeros que la visitaron entre los años 1540-1960. Puebla. Gobierno del estado de Puebla, V Centenario 1492-1992.

Esta intendencia, que solo tiene 26 leguas de costa bañada por las aguas del Grande Océano, se extiende desde los 10°57´ hasta los 20°40´ de latitud boreal. Está por consiguiente toda ella situada bajo la zona tórrida, confinando al N. E. con la intendencia de Veracruz; al E. con la de Oaxaca, y al O. con la intendencia de México. Su largo mayor, desde el embocadero del riachuelo de Tecoyama hasta cerca de Mextitlán, es de 118 leguas; su mayor anchura, desde Tehuacán hasta Amecameca, es de 50 leguas.

La mayor parte de la intendencia de La Puebla está cruzada por las altas cordilleras del Anáhuac. Mas allá de los 18° de latitud, todo el país presenta una llanura sumamente fértil en trigo, maíz, maguey y árboles frutales; esta llanura tiene 1,800 a 2,000 metros de altura sobre el nivel del Océano. También se encuentra en esta intendencia la montaña más alta de la nueva España, el Popocatépetl. Este volcán que yo he sido el primero que lo haya medido, está siempre encendido; pero de algunos siglos a esta parte, no se ve salir de su cráter más que humo y cenizas. Tiene 600 metros más de alto que las más elevadas cumbres del Antiguo Continente. Desde el istmo de Panamá hasta el estrecho de Behring, que separa el Asia de la América, no conocemos más que una altura, a saber, el monte de San Elías, que sea mayor que la del gran volcán de La Puebla.

La población de esta intendencia está todavía distribuida con más desigualdad que la de la de México. Está reconcentrada en el llano que corre desde la falda oriental de los Nevados hasta las inmediaciones de Perote, sobre todo en los altos y hermosos llanos entre Cholula, La Puebla y Tlaxcala. Pero casi todo el país, que se extiende desde el llano central hacia San Luis de Igualapa (se refiere a Iguala, Guerrero), cerca de las costas del Mar del Sur, está desierto, aunque es muy bueno para el cultivo del azúcar, algodón y otras producciones preciosísimas de los trópicos.

El llano de La Puebla presenta vestigios notables de la más Antigua civilización Mexicana. Las fortificaciones de Tlaxcallan (sic) son de construcción posterior a la de la gran pirámide de Cholula, monumento curioso cuyo diseño y descripción circunstanciada daré en la relación histórica de más Viajes a lo interior del nuevo continente. Por ahora basta decir que esta pirámide, sobre cuya cima he hecho un gran número de observaciones astronómicas, consta de cuatro hiladas o pisos; que tal cual hoy se ve, no tiene sino 54 metros de elevación perpendicular, pero 439 metros de anchura horizontal en su base; que sus lados están orientados con la mayor exactitud según la dirección de los meridianos y paralelos; y que está construida (si se juzga por la cala que se hizo, pocos años hace, del lado Norte) con tongadas de ladrillos entreveradas con capas de arcilla. Estos datos bastan para ver, en la construcción de este edificio, el mismo tipo que presenta la forma de las pirámides de Teotihuacán, de que ya hemos hablado; y bastan también para probar la grande analogía que existe entre estos monumentos de ladrillos, erigidos por los más antiguos habitantes de Anáhuac, el templo de Belo en Babilonia, y las pirámides de Meidoum y Dachour, cerca de Sajarah, en Egipto.

La plataforma de la pirámide de Cholula tiene 4,200 metros cuadrados de superficie. En medio de ella descuella una iglesia dedicada a Nuestra Señora de los Remedios que está rodeada de cipreses, en la cual todas las mañanas celebra la misa un eclesiástico de raza india, que vive habitualmente en la cima de este monumento. Esta plataforma tiene una vista deliciosa, pero que impone cierto respeto, pues se presenta a un tiempo mismo el volcán de La Puebla, el Pico de Orizaba y la pequeña cordillera de Matlacueye (signitica “la de las faldas azules”), que en otro tiempo separó el territorio de los cholultecas, del de los republicanos tlaxcaltecas.

La pirámide o teocalli de Cholula tiene cabalmente la misma altura que el Tonatiuh Itzacualli de Teotihuacán, que hemos descrito más arriba: es tres metros más alta que el Micerino, o la tercera de las grandes pirámides egipcias del grupo de Gizé. El largo en la parte descubierta de su base excede al de todos los edificios de este género, que los viajeros han encontrado en el Antiguo Continente: siendo aquella base casi el doble de la de la gran pirámide, conocida con el nombre de Jeops (sic). Los que, por medio de la comparación con objetos más conocidos, quieran formar una idea clara de la gran mole de este monumento mexicano, pueden figurarse un cuadrado cuatro veces mayor que la plaza Vendome (de París), cubierto de un montón de ladrillos, un doble más alto que el palacio del Louvre. Puede ser que no todo en lo interior de la pirámide de Cholula sea de ladrillos; puede ser, como ya lo ha sospechado Zoega, célebre anticuario de Roma, que esos ladrillos no sean sino el recovo de un montón de cantos y argamasa, a la manera de muchas pirámides de Sajarah (sic), visitadas por Pococke, y más modernamente por Grobert. Sin embargo, el camino de La Puebla a Amecameca, que pasa por una parte de la primera hilada o piso del Teocalli, no admite esa suposición.

Ignoramos la altura Antigua de este monumento extraordinario. En su estado actual, lo largo de su base es a su altura perpendicular como 8 a 1, al paso que las tres grandes pirámides de Gizé esta proporción es como 8 a 5 poco más o menos. Hemos observado más arriba que las casas de Sol y de la Luna, o los monumentos piramidales de Teotihuacán, al N. E. de México, están rodeados de un Sistema de pirámides pequeñas, orientadas simétricamente…

La intendencia de La Puebla ofrece también a la curiosidad del viajero, uno de los más antiguos monumentos de la vegetación. El Famoso ahuehuete, o ciprés del Pueblo de Atlixco, tiene 23 m, de circunferencia, midiéndolo por la parte interior (pues su tronco está hueco) tiene 15 pies de diámetro. Por consiguiente, el ciprés de Atlixco tiene con corta diferencia el mismo grueso que el de baobab (adansonia digitata) del Senegal.

 

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