Ideas y proposiciones en torno a la educación pública

Foto: esimagen

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Los cambios que ocurrirán próximamente en los gobiernos federal, estatal y municipal, cuyos resultados en términos políticos están todavía por verse, son un momento apropiado para reflexionar y debatir sobre todos los problemas que enfrenta la nación y la entidad y las agendas que enarbolan las distintas fuerzas políticas, si es que agendas tienen.

Pero también son tiempos propicios para plantear nuestras propias ideas en torno a lo que vemos y queremos de algunos asuntos de orden público que afectan a la mayoría de los mexicanos y mexicanas. Temas como la educación, la salud, la desigualdad, el valor del trabajo de las y los mexicanos, la riqueza nacional y su distribución, el medio ambiente, la violencia —particularmente la que se ejerce contra las mujeres y los niños—, las soberanías de la nación, la y las culturas de una sociedad compleja, son algunos de estos asuntos de obligado debate ciudadano.

En este tenor me gustaría dejar en blanco y negro este rosario de inquietudes y propuestas en materia de educación, esperando que puedan provocar una discusión entre nosotros. Lo hago con el único fin de contribuir a lo que en poco tiempo serán políticas públicas y programas de gobierno, en distintos niveles. Estos temas ya se han presentado a primera instancia a discusiones entre compañeros y colegas universitarios.

 

Para la educación básica

 

1 La educación de los ciudadanos en las sociedades contemporáneas es todavía el medio por excelencia para la construcción y socialización de valores, saberes y experiencias de vida. Es también uno de los mejores recursos del intelecto humano para pensar, comunicar y organizar los cambios en nuestras sociedades hacia mejores condiciones de vida, tanto en el aspecto material como espiritual. Finalmente, la educación es un proceso social mediante el cual mujeres y hombres pueden conocer y ejercitar de la mejor manera sus derechos, combatir la desigualdad  y cultivar la convivencia civilizada.

 

2 De acuerdo con las distintos contextos culturales, la educación asume formas y propósitos variados, lo cual significa que en sociedades complejas y diversas como la nuestra, los espacios y medios educativos, las formas de organización y las finalidades mismas de los procesos de aprendizaje son también plurales y heterogéneas. Esto implica reconocer la participación de una variedad de sujetos en la educación de la población, como la familia, las iglesias, el vecindario, las empresas, la institución escolar y los medios de comunicación, cada uno de ellos participando en correspondencia con sus intereses y valores culturales.

 

3 La educación escolarizada —que en nuestro país constituye el medio de aprendizaje formal de mayores alcances—, se convirtió desde el siglo pasado en una de las conquistas más reconocidas por el pueblo mexicano y pasó a ser una obligación del Estado posrevolucionario su organización y sostenimiento. En este modelo de organización institucional de inspiración liberal, laica y solidaria, se agrupa la mayor parte de la niñez y juventud de México, acompañados por un conglomerado de educadores, maestras y maestros, de los más grandes de nuestro continente, con cerca de dos millones de trabajadores de la educación en activo. La importancia cultural de este sistema educativo nos lleva a considerar que los cambios de mentalidad en la sociedad no serán posibles sin su concurso, de tal suerte que es una pieza central en la transformación de nuestro país y en la construcción de un nuevo proyecto de nación.

 

4 Es desde esa perspectiva que el Estado mexicano debe procurar todas las condiciones pedagógicas, materiales y financieras necesarias para un desempeño eficiente de las instituciones escolares bajo su responsabilidad, y lograr los resultados educativos que mandata la Constitución de la República. Además, reconociendo que no hay ninguna reforma educativa que prescinda del magisterio mexicano, es obligado invertir en las tareas su formación y actualización continuada, en la búsqueda de mejores recursos pedagógicos y didácticos y en la investigación educativa sobre estrategias y métodos para un compromiso cultural de estas dimensiones.

 

5 La inversión destinada para la educación pública es la primera y más noble tarea del Estado Mexicano y constituye el rubro mayor del presupuesto nacional abarcando todos los niveles del sistema educativo en la totalidad del territorio nacional; desde el preescolar hasta la educación superior normal, técnica y universitaria. Aun así, las dimensiones del sistema siguen exigiendo recursos económicos y de infraestructura crecientes para satisfacer una demanda educativa en aumento constante con exigencias de calidad y eficiencia mayores. En este sentido, en la educación básica se observan algunos temas críticos:

  1. a) La cobertura universal de la educación básica, con escuelas completas en todos los rincones del país, superando las condiciones precarias de las escuelas multigrado.
  2. b) La reforma integral de la educación media que incluya todos los aspectos programáticos, pedagógicos y psicológicos necesarios para esta cohorte poblacional de jóvenes, así como la creación y/o consolidación de formas de trabajo magisterial colegiado.

Un aspecto que debe ser prioritario es crear para las secundarias mexicanas las condiciones de infraestructura académica, deportiva y cultural, así como los ambientes institucionales seguros, estimulantes y atractivos requeridos para que sus integrantes logren una experiencia escolar plena y significativa.

  1. c) La recuperación y desarrollo de los programas de formación permanente del magisterio, académicamente solventes (formación continuada para un trabajo docente moderno y cada vez más exigente en TIC, así como de nuevas formas de gestión escolar inclusivas), sin costo alguno, para coadyuvar a su desempeño actualizado y renovado como parte de su carrera profesional. Para ello el Estado cuenta en primera instancia con un magisterio con experiencias bien logradas en este terreno y con distintas instituciones de formación e investigación pedagógica en las que puede apoyarse para construir sus propios programas.
  2. d) El desarrollo y mejoramiento del sistema de formación inicial de maestros, enriqueciendo y respaldando el normalismo mexicano, apoyando su presencia en las zonas rurales y dignificando la calidad de su trabajo educativo y comunitario; asimismo, se debe promover una reforma de la Universidad Pedagógica, para lograr desde nuevas condiciones autónomas la homogeneidad de sus labores en todos los planteles del país y garantizar la condición de un poderoso sistema nacional de formación, actualización y especialización de maestros.
  3. e) Respaldar la profesionalización del magisterio es dignificar sus condiciones laborales y salariales y asegurar su permanencia continuando el programa de basificación de las plazas y la mejora permanente de sus ingresos. También se enaltece su papel educativo con el desarrollo pleno de la libertad y democracia en su organización gremial, de tal suerte que se convierta en un ejemplo cívico, gremial y profesional para la nación.

 

6 La complejidad de los problemas educativos y la diversidad de condiciones económicas, sociales y culturales en nuestro país, como hemos señalado más arriba, hacen necesario una mayor participación de la sociedad organizada en la educación de las nuevas generaciones. También es importante que el gobierno federal y los gobiernos de las entidades federativas y municipios exploren la creación de nuevos espacios y actividades que coadyuven al mismo propósito de educar, capacitar y estimular la creatividad artística y la vida cultural de las comunidades. De esta manera las actividades de la escuela y el esfuerzo magisterial se verán acompañados y respaldados por múltiples iniciativas de la sociedad y los gobiernos locales convirtiéndose en complementos valiosos para la educación de la niñez y juventud mexicana.

 

7 Las graves desigualdades sociales que padece nuestro país obligan a mantener y reforzar los programas de apoyo a las y los alumnos del sistema escolar. Así, además de las becas establecidas a iniciativa de la 4T para favorecer a poblaciones de escasos recursos y los apoyos a colectivos a comités de padres de familia para el mantenimiento de las instalaciones escolares, es conveniente impulsar algunas otras iniciativas como las siguientes:

  1. a) Convenir entre gobierno federal, estados y municipios el establecimiento de desayunos escolares, respaldando las condiciones de permanencia y desempeño de los escolapios y apoyando la generalización y eficacia de una escuela de tiempo completo.
  2. b) Establecer programas y espacios permanentes de atención a la salud de niños y jóvenes dentro de las escuelas, que abarquen los aspectos nutricionales, de higiene personal, educación sexual, atención psicológica y de prevención a la drogadicción, entre otros.
  3. c) Universalizar las becas a estudiantes del nivel medio para respaldar la permanencia y eficiencia en los estudios.
  4. d) Impulsar estrategias de seguridad municipales que apoyen a las familias en el traslado de niños, niñas y jóvenes de la casa a la escuela y viceversa; este tipo de operativos debe fortalecerse particularmente en los turnos vespertinos.
  5. e) Se debe garantizar que todos los planteles escolares tengan un área o zona deportiva, de acuerdo con las características de las regiones y los gustos deportivos de los y las estudiantes.
  6. f) Creación de la infraestructura para el uso de internet en todos los planteles escolares de México y la dotación de medios audiovisuales para enriquecer, junto con las actividades de campo, las experiencias educativas.
  7. g) Creación de programas especiales de enseñanza en computación para el dominio de la informática en el nivel, que respalden la enseñanza formal de las TIC. Estos deben acompañarse de una educación en el uso racional de los dispositivos para evitar daños psicológicos colaterales a los alumnos derivados de un apego abusivo a estas tecnologías.
  8. h) Creación de un programa nacional de bibliotecas escolares, atendidas y animadas por bibliotecarios profesionales y promotores de la lectura.

 

8 La educación media superior y superior constituye el pináculo de la formación de las y los ciudadanos en nuestro país. Sus propósitos son diversos y confluyen en ofrecer a los jóvenes mexicanos la mejor oportunidad para su desenvolvimiento en la vida adulta: una cultura humanista y los conocimientos necesarios para su desempeño profesional, magisterial, técnico, académico y científico.

 

9 Por tradición histórica, la educación media superior en México comprende el bachillerato en sus distintas modalidades, tanto los estudios preparatorianos ligados a las universidades, como los vocacionales articulados a las carreras de tipo tecnológico y politécnico. Asimismo, son parte de este nivel medio-superior los estudios orientados a la capacitación técnica profesional con propósitos laborales inmediatos.

 

10 El sistema público de educación superior e investigación científica y tecnológica, cuenta además con un abanico de programas de posgrado asentados en una gran diversidad de instituciones. Desde la UNAM y las universidades autónomas por ley, el Instituto Politécnico Nacional y los institutos tecnológicos y la Universidad Pedagógica Nacional, las Universidades “Benito Juárez”, hasta los hospitales e institutos médicos de alta especialización y los centros de investigación y posgrado respaldados o coordinados por el Conahcyt.

 

11 La complejidad del sistema público de educación superior en México, su relevante papel en la formación profesional, en la cultura y la ciencia en nuestro país y su impacto en la vida de millones de jóvenes, lo convierten en un elemento prioritario del interés público y un componente ineludible de cualquier proyecto de nación. Por tal motivo es necesario dejar planteadas algunas ideas y propuestas que pueden delinear nuestra idea de transformación de este campo en la perspectiva de construir un horizonte de mayor relevancia para el bienestar de los mexicanos. En esa perspectiva se propone:

 

Para la educación media superior

 

  1. a) Sostener, asegurar y mejorar el programa universal de becas para los estudiantes del nivel medio superior, con el propósito de lograr su mayor eficacia.
  2. b) Impulsar y financiar la elaboración de libros para las distintas asignaturas del bachillerato, tanto para estudiantes como para el profesorado, asegurando la participación de las academias en su realización.
  3. c) Incorporar a los estudiantes a programas culturales y artísticos, así como a distintas actividades de servicio a la comunidad en correspondencia con las condiciones y necesidades de sus regiones.
  4. d) Implementar un programa nacional de mejora de los planteles de enseñanza media superior y equipamiento de sus laboratorios y talleres.
  5. e) Garantizar las condiciones de infraestructura y organización en los planteles para la práctica de los deportes.
  6. f) Asegurar el establecimiento en cada escuela de un área de servicios médicos (con SS, médico general, internista, psicólogo/a, enfermero/a) y actividades preventivas de la salud del estudiantado, vinculando estas actividades con los servicios de IMSS-Bienestar.
  7. g) Las escuelas deberán participar activamente en las campañas de información y apoyo para la prevención de las adicciones.
  8. h) Establecer en cada plantel una biblioteca escolar planificando su crecimiento anual, bajo la coordinación y animación de personal calificado y creando equipos de estudio, promoción de la lectura y talleres literarios y científicos con amplia participación de estudiantes.
  9. i) Se establecerán sistemas y programas especiales para la seguridad del estudiantado, y en particular se pondrá el acento en implementar medidas colectivas de vigilancia y apoyo para cuidado de las mujeres.

 

Para la educación superior

 

  1. a) Se reivindica la vigencia del mandato constitucional que establece la autonomía universitaria como un derecho de las instituciones y sus comunidades para su autogobierno.
  2. b) La vida universitaria debe recuperar las tradiciones comunitarias de trabajo académico y científico, superando el individualismo a que ha sido sometido por prácticas mercantiles de la educación y de la investigación científica y tecnológica. Se propone fortalecer la vida de las academias en las mejores prácticas colegiadas de las disciplinas. Asimismo, una nueva organización académica comunitaria debe impactar las formas de gestión institucionales teniendo a la vida democrática representativa como un referente necesario de la convivencia autónoma de los universitarios.
  3. c) La inversión pública en educación superior e investigación científica debe procurar lograr el porcentaje mínimo señalado por la UNESCO, sin lo cual es difícil lograr el desempeño de las instituciones de educación superior que todos esperamos.
  4. d) Un tema financiero particular que merece atención inmediata es el de las jubilaciones y la renovación de plazas académicas en las universidades públicas autónomas. Se requiere destinar programas y fondos especiales para asegurar la continuidad y crecimiento de sus actividades académicas sin demérito de su calidad, y resarcir los gastos de las instituciones que mantienen la nómina de jubilación y servicios médicos bajo su responsabilidad.
  5. e) Se propone la ampliación de los apoyos económicos al estudiantado de escasos recursos, a las estudiantes que son madres solteras y a los estudiantes con discapacidades, así como un seguro médico especial para todo el estudiantado inscrito en la educación media-superior y superior, de acuerdo con criterios convenidos el IMSS-Bienestar.
  6. f) Respaldar las reformas académicas e institucionales que tengan como objetivos la formación profesional actualizada e integral, alimentada por la investigación científica, imbuida de un enfoque humanista y orientada a la solución de problemas económico-sociales de la población.
  7. g) Respaldo al crecimiento y desarrollo de las actividades de investigación humanística, pedagógica y científica de las IIES, incorporando a todo el profesorado de carrera en estas actividades e interesando al estudiantado en participar en estas tareas.
  8. h) Crear las condiciones institucionales para que el profesorado que no ha logrado plazas de carrera (TC y MT) pueda acceder a las tareas de investigación con salario complementario o becas de respaldo.
  9. i) Respaldar programas y proyectos de investigación científica vinculados al desarrollo de tecnologías aplicables a la alimentación, la salud, el cuidado del agua y las energías renovables. Estos programas especiales deberán comprender tanto el equipamiento, la formación de grupos especializados en el país y el extranjero y becas para tesistas y estudiantes de posgrado.
  10. j) Respaldar programas de investigación e intervención profesional que coadyuven al cuidado, mantenimiento, restauración y difusión del patrimonio histórico, tecnológico, natural y cultural de nuestras raegiones.
  11. k) Respaldar las actividades culturales de las universidades reconociéndolas como parte relevante de la formación universitaria y de los programas de vinculación social. En particular se plantea fortalecer sus tareas de divulgación científica y humanística y sus trabajos de edición de libros, revistas especializadas y otras publicaciones de carácter didáctico, actividades de invención tecnológica, creación artística y recreación que incorporen al estudiantado.
  12. l) Respeto a las organizaciones sindicales de los universitarios, profesores y trabajadores, apoyando la mejora continua y justa de su formación académica, sus percepciones, prestaciones y seguridad social.

 

Estos son solo algunos puntos que podrían abonar a una agenda pública en materia educativa que trazan apenas; sin embargo, preocupaciones de corto y mediano plazo. Es necesario también que la sociedad se pronuncie sobre cuestiones de más largo plazo y trascendencia como son el papel que la educación debe tener en la construcción de una nueva ética social y en la renovación de nuestra convivencia actual y futura, el papel del Estado como garante de la educación pública, laica y gratuita para las y los mexicanos, en tanto derecho democrático fundamental en todos los niveles del sistema.

Finalmente, es necesario definir y precisar los compromisos que la sociedad y el Estado adquieren con la formación académica, científica y cultural de toda la juventud mexicana; es decir, con el papel que jugarán las universidades e instituciones de educación superior en la edificación de una sociedad próspera e igualitaria, con instituciones de alta calidad que participen en la distribución del conocimiento académico, técnico, cultural y científico con criterios equitativos desde el punto de vista regional y social.

 

 

 

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