Date:

Share:

IA en salud

El conocimiento, la ciencia y la tecnología han estado estrechamente ligadas con el campo de la salud en un círculo virtuoso que ha potenciado el progreso de las sociedades humanas; es tal la relevancia de esta relación que uno de los pioneros, Imhotep, alcanzó la divinidad en el Egipto antiguo. En nuestra época, la inteligencia artificial (IA) no solo es una de las tecnologías clave para el desarrollo y soberanía de los países; sino también está ayudando a mejorar la calidad de vida y el cuidado de la salud de las personas.

Desde el surgimiento de la IA y durante el boom de los últimos años, las aplicaciones en el campo de la salud son de las principales. Los sistemas de IA son usados como apoyo en el diagnóstico, tratamiento, monitoreo, pronóstico de patologías, y en la rehabilitación de pacientes con resultados cada vez más prometedores. Asimismo, para el desarrollo de nuevas vacunas (como en la pandemia de Covid-19) y medicinas, y toda la logística asociada a su distribución.

Un ejemplo inicial fue el sistema IBM Watson for Oncology, diseñado para apoyar a oncólogos en la selección de tratamientos para el cáncer. El sistema analiza grandes cantidades de información médica, revisa los datos específicos de un paciente y propone opciones de tratamiento personalizadas, basadas en evidencia científica.

El diagnóstico médico asistido por IA es una de las aplicaciones más desarrolladas, especialmente a partir del análisis de imágenes médicas como radiografías, tomografías y resonancias magnéticas. Como ejemplo, los algoritmos pueden detectar patrones sutiles en ellas para identificar enfermedades como cáncer de mama, cáncer de pulmón o retinopatía diabética, entre otras. En algunos casos, los sistemas alcanzan niveles de precisión comparables a especialistas humanos. Esto permite diagnósticos más rápidos, reduce errores, y apoya en entornos con escasez de especialistas y saturación en las consultas.

La IA también es relevante para la “medicina de precisión”, un enfoque emergente y personalizado de la medicina, que permite considerar el perfil genético del paciente, su estilo de vida y factores ambientales para dar el tratamiento correcto, en la cantidad y momento correctos para cada persona. La IA apoya en el análisis de historiales clínicos, estudios científicos y datos de hospitales para detectar patrones de enfermedad y en la mejora de los diagnósticos. Esto ayuda a optimizar terapias, reducir efectos adversos y mejorar la eficacia del tratamiento.

En el campo de la rehabilitación/reintegración de personas con discapacidad, hay progresos importantes guiados por una mejor comprensión del cuerpo humano. Empresas como Synchron y Neuralink han desarrollado sistemas que permiten usar un cursor de computadora y con ello abrir todos los beneficios del mundo digital, usando tecnología basada en actividad cerebral mediante tecnologías invasivas. Además, en 2023, el equipo liderado por el doctor Lorach en Suiza (Ecole Polytechnique Fédérale de Lausanne y la compañía NeuroRestore) desarrolló un sistema que permite volver a caminar a personas paralizadas, mediante un sistema que decodifica la intención de movimiento del paciente para luego estimular a la parte de la médula espinal intacta, la cual aún permite el movimiento de las piernas del paciente. También, la empresa Kawatek desarrolló la prótesis de mano RYO, la cual permite varios movimientos finos y está basada en IA. La empresa tiene su sede en Japón y es liderada por el mexicano Álvaro Ríos Poveda. El uso de exoesqueletos comandados por sistemas de IA y bioseñales obtenidas del cerebro o de los músculos, es otra aplicación importante.

Por otra parte, el cuidado de la salud mental ha tomado gran importancia en los últimos años. Varias de las enfermedades mentales tienen el reto de ser diagnosticadas con el apoyo de cuestionarios auto-reportados como: PHQ/BDI para depresión o STAI para ansiedad, entre otros, por lo que sistemas de IA en conjunto con sensores de bajo costo y portátiles permitirían el diagnóstico (objetivo y oportuno) y el monitoreo de estas patologías a partir de bioseñales de relojes inteligentes, voz, señales cerebrales, patrones de comportamiento en redes sociales, entre otras. Este tipo de investigaciones se están realizando en el INAOE con resultados promisorios.

En cuanto a hospitales usando IA, se encuentra el Smart Medical Center de Shenzhen, China, el cual combina robots médicos e IA para realizar cirugías, diagnósticos y gestión hospitalaria. Los robots cirujanos son capaces de operar con una precisión de hasta 0.01 mm, lo que lo convierte en uno de los centros médicos más avanzados del mundo. Asimismo, desde 2020, en el Hospital Xiaogang, los robots son encargados de farmacia y logística tomando decisiones sobre la dispensación, preparación de dosis personalizadas e inventario inteligente.

En 2025 se inauguró el Agent Hospital, considerado el primer hospital del mundo operado exclusivamente por IA. No es un hospital tradicional sino un centro virtual que atiende pacientes con médicos y enfermeras generados por IA, capaces de diagnosticar, recomendar tratamientos y hasta predecir epidemias. Fue creado por investigadores de la Universidad de Tsinghua en Beijing, y cuenta con 14 médicos y cuatro enfermeras generados por IA, que interactúan con pacientes simulados en línea. El Agent Hospital puede atender hasta 3 mil de estos pacientes al día, y su principal objetivo es transformar la atención médica, reducir costos y aumentar la eficiencia del sistema de salud. Además, el sistema tiene un uso didáctico, pues médicos y estudiantes reales pueden practicar con pacientes virtuales sin dañar a personas reales durante su aprendizaje.

En nuestro país hay esfuerzos de los sectores salud y biomédico con aplicaciones en diagnóstico, gestión hospitalaria y proyectos de investigación. Aunque aún está en fase de adopción, ya existen iniciativas concretas como sistemas para detectar tuberculosis, proyectos de universidades y programas de la Secretaría de Salud. En México, este tipo de sistemas son ideales para realizar tamizajes de diversas patologías. Especialmente en zonas rurales y serranas, donde tener acceso a la atención de médicos especialistas es difícil o en hospitales con una saturación importante. Otro indicador de la importancia que tendrán estos sistemas en el futuro cercano es el hecho de que la Cofepris ha actualizado sus regulaciones incluyendo al software como dispositivo médico.

A pesar de los potenciales beneficios de la IA en la salud, aún continúa el debate ético sobre hasta qué punto permitir que estos sistemas tomen decisiones que impactarán en la vida de los pacientes, y quién sería el responsable en casos adversos. Asimismo, para el entrenamiento y automatización de estos sistemas es crucial el uso de datos. Por lo que es muy importante el cuidado de la privacidad de los mismos. Además, para algunas patologías el tener acceso a datos clínicamente validados y etiquetados por expertos es complicado. Por lo que podría haber retardos para alcanzar los niveles de exactitud esperados de estos sistemas en el campo de la salud. Además, los costos son importantes en algunos casos. No obstante, los potenciales beneficios, como los que hemos descrito en este artículo, son importantes tanto para el cuidado de la vida, mejorar el bienestar de las personas y optimizar los recursos médicos.

Finalmente, se debe tener en cuenta que las IAs no sustituyen al médico, sólo buscan apoyarlo en la toma de decisiones.

* [email protected] y [email protected]

Más Articulos