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¿Cómo puede la tecnología revelar las emociones de los perros?

Seguramente alguna vez te has preguntado: ¿qué siente mi perro cuando mueve la cola, gime o te mira fijamente? ¿Está feliz, nervioso, tiene miedo o está cansado? Entender a los perros no siempre es sencillo, y de ahí surge una pregunta clave: ¿existe tecnología capaz de ayudarnos a interpretar sus emociones? La respuesta es prometedora. Actualmente existen dispositivos con sensores que miden actividad física, señales fisiológicas y comportamiento, cuyos datos se combinan con inteligencia artificial, Internet y plataformas de análisis de datos. Estas herramientas procesan información como audio, video e indicadores biométricos (ritmo cardiaco, temperatura, oxigenación en sangre), acercándonos cada vez más a interpretar o “traducir” lo que los perros sienten.

Comprender a los perros abre una ventana a su mundo interior, permitiéndonos conocer no solo su estado físico, sino también el emocional. Los perros expresan su comportamiento mediante ladridos, movimientos, posturas y actitudes, además de contar con un sentido del olfato altamente desarrollado. Estas características los convierten en aliados fundamentales en la vida cotidiana, ya que pueden aprender comandos, interpretar estados de ánimo humanos y mantener atención en tareas específicas. Mejorar su calidad de vida implica que los humanos logremos interpretar sus señales. Hoy en día existen dispositivos comerciales que monitorean su actividad diaria, sueño, frecuencia cardíaca, temperatura y localización. Sin embargo, el potencial de esta tecnología va más allá: mediante sensores integrados en dispositivos vestibles cómodos, es posible recolectar datos que, combinados con modelos de inteligencia artificial y aplicaciones móviles, permiten evaluar el desempeño del perro en actividades, juegos o su rutina diaria. Esto abre la puerta al desarrollo de herramientas que analicen tanto condiciones físicas como emocionales, integrando datos de movimiento, biometría y vocalizaciones desde un enfoque científico centrado en el bienestar animal.

El interés por estudiar emociones en animales ha crecido en ámbitos como la etología, la veterinaria y la convivencia doméstica. La convergencia de tecnologías como el Internet de las Cosas (IoT) y la inteligencia artificial han impulsado sistemas de monitoreo más avanzados, con aplicaciones que buscan optimizar el bienestar animal y mejorar diagnósticos veterinarios. Además, este campo genera nuevas oportunidades tecnológicas y económicas. No obstante, persisten desafíos importantes, como la dependencia de hardware especializado o condiciones controladas.

Aunque los humanos interpretan de forma intuitiva señales caninas, aún no existe un sistema universal capaz de traducirlas automáticamente en estados emocionales. Por ello, han surgido diversas iniciativas tecnológicas en la última década, centradas principalmente en dispositivos portátiles para monitoreo físico, sensores de movimiento para clasificar actividades, sistemas de monitoreo cardíaco en perros de asistencia, plataformas digitales para seguimiento en tiempo real y herramientas de entrenamiento como dispensadores de premios o dispositivos móviles transportados por los propios perros en situaciones de apoyo o emergencia.

Definiendo las emociones caninas

Las emociones son interpretaciones subjetivas de las experiencias y permiten comprender el comportamiento en humanos y animales. Se reconocen emociones básicas como felicidad, miedo, tristeza y enojo, también presentes en perros, aunque su expresión difiere por la falta de lenguaje verbal y su estructura social. En los perros, las emociones se manifiestan mediante posturas, sonidos, movimientos y señales fisiológicas como el ritmo cardiaco y la temperatura. Por ejemplo, el enojo se expresa con rigidez y gruñidos; la felicidad con postura relajada y movimiento de cola; el miedo con posturas defensivas; y la tristeza con baja actividad. Sin embargo, la interpretación de estas emociones sigue siendo un desafío debido a su carácter subjetivo.

Para mejorar su análisis, se utilizan modelos como valencia (positiva o negativa) y activación (nivel de intensidad emocional), que permiten describir mejor los estados emocionales complejos (ver figura). Además, el análisis de la actividad física, como movimientos del cuerpo, ayuda a identificar comportamientos, aunque no siempre refleja emociones directamente.

El desarrollo de tecnologías basadas en sensores e inteligencia artificial busca integrar estas variables para comprender mejor el estado emocional de los perros, mejorando su bienestar y su desempeño en contextos de compañía, asistencia y rescate.

Tecnologías para analizar el comportamiento canino

Hasta hoy, los humanos no pueden comprender completamente lo que sus perros intentan comunicar, ya que no existe un medio capaz de interpretar de forma precisa sus ladridos, conductas, movimientos o gestos. Aunque las personas interpretan señales visuales y auditivas de manera intuitiva, aún no se han definido métodos efectivos para traducirlas en estados emocionales claros. Esto ha impulsado el desarrollo de herramientas tecnológicas orientadas a mejorar la comprensión del comportamiento canino.

En este contexto, el diseño de interfaces interactivas y dispositivos de monitoreo ha abierto nuevas posibilidades. Diversos estudios han desarrollado sistemas portátiles que registran actividad física, emociones y señales fisiológicas mediante sensores de movimiento, acelerómetros, giroscopios y monitoreo cardíaco, combinados con inteligencia artificial. También se han explorado interfaces donde los perros interactúan con botones o pantallas para comunicarse, así como el uso de dispositivos móviles transportados por los animales para asistencia en situaciones de emergencia.

Estos avances son especialmente relevantes en ámbitos como seguridad, rescate, salud y terapia asistida, donde los perros desempeñan un papel fundamental. Monitorear su desempeño y bienestar emocional permite mejorar su eficacia y garantizar su seguridad. Sin embargo, persisten limitaciones: muchos sistemas dependen de hardware especializado, entornos controlados o carecen de integración multimodal en tiempo real. La convergencia de tecnologías como el Internet de las Cosas y la inteligencia artificial permite analizar datos biométricos, audio y video para identificar patrones complejos, acercándonos a una mejor comprensión del estado físico y emocional de los perros y favoreciendo su bienestar.

Hablemos de Tzuku

Nuestro equipo inició en 2015, con proyectos como Alarma Perruna y Mira Quién Ladra, enfocados en analizar vocalizaciones caninas. En 2019, con financiamiento de Conacyt (actual Secihti), se consolidó un grupo multidisciplinario, formado por investigadores de dos centros públicos de investigación (INAOE y CICESE) y dos universidades (Universidad Autónoma de Tlaxcala y Universidad Autónoma de Yucatán), que dio origen a la plataforma Tzuku, la cual integra el desarrollo de dispositivos vestibles (PATAS y PATITA) con sensores biométricos, de movimiento, audio y video, junto con modelos de inteligencia artificial para analizar conducta y emociones en perros.

Tzuku es una plataforma que ha beneficiado a profesionales veterinarios y del comportamiento animal al facilitar el análisis de bioseñales y patrones conductuales para la definición de emociones. Esta plataforma permite identificar estados emocionales como alegría, tristeza, estrés, emoción, mejorando el bienestar animal y su desempeño en tareas de asistencia, rescate o compañía. Además, cuenta con una arquitectura escalable que permite su aplicación en diversos contextos, impactando áreas como salud, bioingeniería e inteligencia artificial. En el ámbito clínico es una plataforma que puede favorecer diagnósticos más precisos y tratamientos eficientes, reduciendo costos.

La plataforma Tzuku busca ser una alternativa entre innovación tecnológica y bienestar animal, con potencial de impacto social y económico, impulsando el desarrollo de dispositivos inteligentes y nuevas oportunidades en sectores emergentes vinculados al cuidado animal.

* [email protected] y [email protected]

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