¿Cómo aplicar la metodología “Aprendizaje basado en problemas” (ABP) en el aprendizaje de las ciencias?

El ABP surge como una alternativa a los cursos magistrales clásicos. Se identifica su origen en la medicina, donde los grupos pequeños de estudiantes intelectualmente formados y altamente motivados, trabajan bajo la dirección de un tutor para aprender los conceptos básicos de la ciencia médica en el contexto de los casos clínicos reales.

¿Cómo propicia la metodología el aprendizaje significativo? A través de experiencias problemáticas, situaciones confusas que obligan al análisis o problemas que sobrepasan las disciplinas y que demandan enfoques innovadores y habilidades de cada estudiante. Posee las siguientes características: Compromete a los estudiantes, organiza el aprendizaje alrededor de problemas holísticos, crea un ambiente en el que los docentes alientan a los estudiantes a pensar (crítica y creativamente) y los guían en su indagación.

En esta metodología el docente presenta una situación, participa en el proceso como coinvestigador y evalúa. El estudiante, se esfuerza por dilucidar la complejidad de la situación, investiga y resuelve el problema desde dentro.

La parte central del trabajo de los maestros en el ABP es la formulación de los problemas. Un buen problema debe ser abierto y controversial, para estimular la discusión, atrapará la atención de los alumnos y los motivará a lograr una comprensión más profunda de los conceptos en cuestión. Un problema bien diseñado debe vincular el tema del estudio con el mundo real, familiar a los alumnos. Los problemas que funcionan bien requieren que los estudiantes tomen decisiones. Se pide que los estudiantes justifiquen sus decisiones sobre la base de los principios que aprendieron. Los buenos problemas son suficientemente complejos como para que una estrategia individual no sea factible y se necesite el trabajo en equipo. La eficacia del ABP depende de la capacidad del aprendizaje cooperativo que permite sintetizar lo aprendido y conectar los nuevos conocimientos con el marco de comprensión que se está edificando en el grupo.

Su secuencia puede resumirse en lo siguiente:

Se presenta un problema a los estudiantes en forma de un caso escrito, un trabajo de investigación o un video. Los estudiantes, trabajando en grupos, organizan sus ideas y conocimientos previos e intentan definir la naturaleza del problema.

Los estudiantes en la discusión plantean las preguntas que develan los temas que les faltan para comprender el problema. Los estudiantes definen lo que saben y lo que no saben. Este último es el aspecto más relevante del proceso. A continuación deciden qué temas serán atacados por todo el grupo, y qué temas pueden ser investigados individualmente y enseñados luego al grupo. Los estudiantes y el profesor discuten también las fuentes de información.

Cuando los estudiantes se reúnen nuevamente, ellos exploran los temas de aprendizaje, integrando el nuevo conocimiento al contexto del problema. Continúan definiendo nuevos temas por aprender a medida que avanzan en la comprensión del problema. Se dan cuenta que el aprendizaje es un proceso continuo y que siempre surgen nuevos problemas por explicar.

Muy probablemente la parte central del proceso, es decir, la identificación por parte de los estudiantes sobre qué les falta por aprender, no está claro si es que no saben que tal conocimiento existe.

Visto en etapas, el ABP funciona así:

1. Leer y analizar el significado del problema. Se busca que el estudiante verifique su comprensión del escenario discutiendo en su equipo de trabajo.

2. Realizar una lluvia de ideas. Hay hipótesis que se lanzan en la discusión. Se deben enlistar y serán rechazadas o aceptadas conforme avance la investigación.

3. Hacer una lista de lo que se sabe.

4. Hacer una lista de lo que no se sabe. De aquí ha de resultar la adquisición de conceptos nuevos.

5. Hacer una lista de lo que ha de hacerse para resolver el problema. Esto es equivalente al planteamiento de las estrategias cognitivas de los estudiantes que los llevarán a resolver el problema.

6. Plantear el problema, obtener información, aplicar procedimientos y obtener resultados. Todo en función de lo que un pensador complejo desarrolla para obtener soluciones.

7. Se identifican problemas nuevos. El ciclo culmina, y se reinicia.

¿Cómo evaluamos el aprendizaje con ABP?

Pese a que el estudiante es capaz de aplicar los contenidos, los estudios no exhiben mejorías en los exámenes estándar, donde se exige reproducir lo memorizado. Por lo tanto, no se aconseja acudir a ellos. Sin embargo, hay otras alternativas de evaluación, como las presentaciones orales, similares a las de las tesinas, el reporte de investigación, la presentación de mapas y esquemas de ruta del problema, etc.

El ABP implica además de lo considerado anteriormente, que el acto de aprender tiene una connotación distinta. El aprendizaje basado en problemas está inmerso en la corriente constructivista. Siendo así, la idea de aprender construyendo conocimientos tiene como fundamento el aprender a aprender. Ya no se trata de aprender de la mano de las explicaciones magistrales del docente. Se trata de socializar y colaborar con los pares, los materiales y los entornos a fin de aprender. Justamente, el ABP refuerza mucho esta concepción. En conclusión habremos de formar una persona capaz de ser un estudiante de por vida.

Referencias

·Campanario, J. 1999 ¿Cómo enseñar ciencias? Principales tendencias y propuestas. Revista enseñanza de las Ciencias 17(2), 179-192.

·Iglesias, J. 2002 El aprendizaje basado en problemas en la formación inicial de docentes. Revista Perspectivas, Vol. XXXII, no. 3.

·Moust, J 2007 El aprendizaje basado en problemas, guía para el estudiante. Ediciones de la Universidad de Castilla – La Mancha. España.

·Ortiz, A. 2000 Didáctica problematizadora y aprendizaje basado en problemas. Litoral, España.

*rogelio@fcfm.buap.mx