Botánica medicinal

La botánica es, sin duda alguna, una de las primeras ciencias que aparecieron en nuestro planeta. Los primeros individuos de la especie humana se alimentaron primordialmente de plantas y las fueron catalogando brevemente como comestibles, dañinas, curativas, etcétera. Posteriormente, con mayor conocimiento, las plantas fueron domesticadas y así se pudo obtener de manera más rápida plantas para la alimentación y la curación; con ello también dejó de ser un nómada. Así fue como surgió la farmacognosia, la farmacia y la taxonomia vegetal, rama de estudio con el que se asoció la Botánica por mucho tiempo.

p-03De todas las líneas de investigación que se han originado a partir del estudio de las plantas, la investigación sobre las plantas medicinales quizás es la que más ha fascinado a la humanidad, porque en ella se conjugan naturaleza, cultura, religión, magia y ciencia. Así, a pesar del desarrollo de numerosos descubrimientos científicos que conllevan a la creación de nuevos insumos benéficos para el humano, la fitoterapia o herbolaria, sigue siendo una de las terapias más populares para el cuidado de la salud; nuevos aportes la han fortalecido y ahora ésta tiene un nivel científico. Este número de botánica medicinal tiene como objetivo destacar que la botánica es la ciencia que le da racionalidad a nuestras plantas medicinales y les confiere una identidad: un nombre científico, que es un lenguaje internacional.

En el momento en que las plantas han sido catalogadas, podemos hacer comparaciones entre individuos de otras localidades y saber si los diferentes ecosistemas han influido sobre sus usos, propiedades y virtudes. Grandes variaciones en las propiedades medicinales se encuentran por ejemplo entre plantas silvestres y cultivadas; o entre las cultivadas en diferentes localidades. En ocasiones, variaciones entre las especies del mismo género hacen indispensable la correcta identificación taxonómica de las plantas utilizadas y para muestra un botón. El anís de estrella (Illicium verum), conocido también como anís chino, es una planta cuya infusión del fruto se usa en enfermedades respiratorias y digestivas, y se usa a veces para aliviar los cólicos en niños pequeños, pero el anís de estrella japonés (Illicium anisatum), conocido como Shikimi, no lo es, y su uso como adulterante puede causar envenenamiento o a veces muerte humana. Las diferencias entre estas plantas son pequeñas pero mortales, así que se debe ser muy responsable como colector y vendedor, y muy cuidadoso como comprador, solicitando siempre la correcta identificación de la planta y su certificación, ya que con la salud no se juega.

Como especialistas en este campo y como universitarios, nos sentimos responsables de sacar este tema a la luz, con el propósito de aportar elementos a la sociedad consumidora de plantas medicinales, y es por eso que en este número de botánica medicinal no solo se aborda el tema de cómo podemos ayudar a la conservación de la vida silvestre cuando vivimos en un medio urbano, sino que también se mencionan las plantas que se usan en diferentes sistemas de medicina tradicional en el mundo, cómo y por qué curan las plantas a través de sus principios activos, como los avances biotecnológicos ayudan al estudio de las plantas medicinales y también cómo podemos cultivarlas.

 

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