Agradezco a Sergio Cortés la invitación en este número del Suplemento de Sab eres y Ciencias dedicado al tema del agua en el contexto de la polémica que ha acompañado la discusión y reciente aprobación de la Ley General de Aguas y las reformas a diversas disposiciones de la Ley General de Aguas Nacionales, ambos ordenamientos jurídicos tocan un tema de una enorme complejidad desde el punto de vista jurídico, social, político, cultural y territorial.
Mi abordaje del tema del agua, cuya disponibilidad es fundamental para el mantenimiento de la biodiversidad y el patrimonio biocultural de los pueblos originarios y comunidades equiparables, no puede ser observada sin considerar las formas en que dichos grupos humanos han definido los usos y aprovechamientos del agua. Uno de los mayores desafíos en la presentación de este enfoque es justamente el concepto de bioculturalidad anclado en la construcción de un campo de investigación transdisciplinario.
En las últimas dos décadas por lo menos en el proceso de delimitación de este campo emergente del conocimiento diversos autores Maffi 2001; Toledo y Barrera Bassols 2008; Boegue, 2008; entre otros, han delineado los procesos de identificación y construcción de las herramientas conceptuales para su comprensión, como son los de diversidad, patrimonio biocultural, poblaciones indígenas, comunidades equiparables, agro biodiversidad, sustentabilidad, saberes ancestrales, entre otros, que permiten hoy articular la relación entre procesos de transformación de los sistemas ecológicos y de las comunidades que los gestionan.
Mediante la delimitación de este campo se ha logrado establecer la articulación y las formas de interacción transdisciplinaria de especificidades de distintos mundos y saberes, en conflicto durante siglos, en un proceso constante de subordinación y resistencia, en nuestro caso, la visión de las civilizaciones emanadas de la matriz occidental, su expansión colonial y su coexistencia con los pueblos originarios, afromexicanos y las comunidades equiparables.
El origen de los diversos conceptos utilizados en la construción de un campo como el enunciado es resultado de un proceso en que investigadores han ido elaborando conceptos y documentando el extenso conocimiento que pueblos originarios de distintas latitudes tienen sobre sus ecosistemas.
Es importante subrayar que la preocupación central que constituye el desarrollo del campo de investigación es asumir la necesidad de responder a una interrogante que se deriva de una constatación empírica y que vamos a encontrar a lo largo de los trabajos de campo desarrollados bajo este enfoque: la evidencia de que los ámbitos de mayor densidad de la biodiversidad coinciden con territorios en los que los llamadas pueblos originarios y comunidades equivalentes residen. Entonces la búsqueda lógica subsecuente es dilucidar las razones de esta evidencia empírica.
Una respuesta inmediata que contenida en este tipo de investigaciones es que la relación entre sociedad y territorio no se produce de manera homogénea y tampoco tiene una lógica unidireccional sino que justamente estos territorios han sido por milenios gestionados de manera específica por los pueblos originarios de nuestro continente y que este proceso de gestión de los territorios se produce con valores sociales, culturales y espirituales, que conllevan un profundo conocimiento de las características físicas y de la flora y fauna que forma parte de ellos y por tanto de una relación de adaptación recíproca.
En este orden de ideas se encuentran temas como el profundo conocimiento de estas poblaciones locales de la productividad natural de los ecosistemas, de la biodiversidad que sustentan, de las condiciones específicas bioclimáticas que permiten el desarrollo de una agro biodiversidad tradicional mediante el uso de tecnologías propias y que conllevan la aplicación de saberes ancestrales en el manejo del conjunto de elementos constitutivos de esos teritorios como son el agua, la configuración orográfica de los mismos, el asoleamiento, con los cuales estas comunidades mantienen una relación no solo práctica sino también simbólica.
Las distintas implicaciones que tiene asumir el binomio naturaleza-cultura como una unidad indisoluble que permite explicar realidades espaciales y temporales específicas que van a definir un conjunto de conflictos de la relación entre estas comunidades con los usos y formas de explotación de la biodiversidad que habitan.
En conjunto, conocimientos ancestrales, biodiversidad, lengua, prácticas sociales, formas de organización social, entre otros, configuran paisajes naturales-culturales y proveen los medios de vida a las economías de subsistencia; asimismo procuran la seguridad y la soberanía alimentaria, el cuidado de la salud y la materia prima para las tecnologías locales incluida la construcción de los hogares con los menores impactos al medioambiente.
El uso de las tecnologías disponibles como es el caso de los sistemas de información geográficos para sobreponer capas información que permiten identificar condiciones orográficas, territorios habitados por poblaciones originarias, afrodescendientes y comunidades equiparables, relacionadas con tipos de vegetación, su biodiversidad. Las formas en que se producen estos hábitats, los que se han desarrollado no solo como sistemas naturales de escurrimiento sino también artificiales de captación y gestión de agua desde tiempos inmemoriales.
Aproximaciones sistemáticas de este tipo permiten identificar tanto los aspectos ya institucionalizados por algunas entidades y que se refiere a las regiones prioritarias para la conservación de la diversidad biológica; regiones hidrológicas prioritarias asociadas a la riqueza biológica y áreas de importancia para el manejo del agua que superpuestas con la localización de los pueblos originarios y las comunidades equiparables permiten apreciar cómo están interrelacionados estos indicadores en uno o más territorios.
El ejercicio descrito tiene como propósito justamente acercarse a las características de esas territorialidades encontradas en la superposición de estos elementos y evidentemente su relación con la presencia de grupos étnicos en las distintas zonas tomando en cuenta su sus cercanía, convivencias de grupos étnicos, elementos culturales compartidos entre ellos, dentro de esta diversidad y sobre todo, identificar en el marco de lo establecido por el convenio 169 de la OIT el hábitat de los diversos pueblos originarios y comunidades equivalentes.
En contraposición a estas economías de subsistencia la agricultura industrial y la agricultura comercial basada en los agronegocios a gran escala han reducido el uso de las especies y variedades domesticados por estas economías de subsistencia, particularmente en los últimos 100 años generando crisis en los sistemas tradicionales, sobreexplotación de acuíferos y agotamiento de tierras con diversas consecuencias entre las que destacan:
- El desplazamiento de las cadenas de transmisión de conocimiento tradicional entre las generaciones presentes y futuras. Un tema fundamental relacionado con este aspecto se refiere precisamente a la pérdida de las lenguas originarias como resultado de la persistencia de la subalternizacion de las sociedades indígenas, en este sentido el tema de la lengua no es sólo la pérdida de una forma de comunicación sino también la pérdidad de memoria y conocimiento contenidos en ella, de una forma de identificación, designación y representación simbólica de esa biodiversidad y su manejo.
- La substitución de semillas y granos de los sistemas tradicionales por los de carácter industrial. En este ámbito a lo largo del texto se van a destacar distintos temas que se relacionan con estos procesos, en particular con las formas a partir de las cuales los corporaciones se han ido apropiando de esos conocimientos ancestrales a través de las semillas que durante siglos se han ido produciendo en procesos de adaptación complejos y que corresponden a las características particulares de la biodiversidad en la cual se insertan como parte de esta interacción y con evolución adaptativa, algunos aspectos dentro de ello.
- El acceso de terceros a través de los bancos de germoplasmas lo que permite la biopiratería, la experimentación y el desarrollo de patentes comercializables.
- La pérdida de biodiversidad, no solo por lo que se refiere a los cultivos sino también a las comunidades vegetales asociadas.
- Otras actividades económicas impulsadas bajo el modelo del neoliberalismo y que implican la utilización de recursos estratégicos de esos territorios, uno de ellos claramente es el agua y su utilización para megaproyectos, para las explotaciones mineras, entre otras y sus consecuencias por cuanto producen territorialidades insubsistentes con pérdidas considerables (desplazamientos poblaciones originarias, biodiversidad, resiliencia).
Dentro de esta perspectiva de análisis es fundamental revisar los alcances de los diversos instrumentos jurídicos internacionales y nacionales con respecto a los derechos culturales, la diversidad biocultural y el patrimonio biocultural de las comunidades originarias, afrodescendientes y equiparables, en particular los alcances de la Ley General de Aguas y las reformas a la Ley de Aguas Nacionales.
Bibliografía
Boege, E. (2008). El Patrimonio Biocultural de los Pueblos Indígenas de México. Instituto Nacional de Antropolog.a e Historia y Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas. México.
Maffi, L., 2001, On Biocultural Diversity Smithsonian Institution Press, 2001
Toledo, V.M. y N. Barrera-Bassols (2008). La Memoria Biocultural. Editorial Icaria, Barcelona