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En Puebla, la tercera edad también busca espacios para convivir, aprender y moverse

La oferta de ocio, recreación y cultura para personas adultas mayores en Puebla se concentra en espacios públicos, universitarios y de seguridad social, aunque también existe una red privada y comunitaria menos visible, articulada en parte por la credencial del Inapam. El tema cobra relevancia porque Puebla envejece con rapidez: en 2020 había 745 mil 419 personas de 60 años y más en la entidad, equivalentes a 11.3 por ciento de la población; para 2050, las proyecciones oficiales estiman un millón 728 mil 556 personas mayores, es decir, alrededor de 21 por ciento del total estatal.

El programa más amplio del gobierno estatal es la Casa del Abue, operado por el Sistema Estatal DIF. Su sede tradicional, ubicada en la 11 Norte 1810, colonia El Tamborcito, funciona como centro gerontológico para personas de 60 años y más, con horario de atención de 8:00 a 17:00 horas y afiliaciones de 8:00 a 14:00 horas. Su reglamento establece que el objetivo es promover la integración social mediante atención médica, psicológica, social, ocupacional, recreativa y cultural. Para ingresar se requiere acreditar 60 años cumplidos, identificación oficial con domicilio en Puebla y comprobante domiciliario reciente, entre otros documentos.

La infraestructura estatal combina atención de salud con actividad física y talleres. En la Casa del Abue se ofrecen medicina general, geriatría, ortopedia, oftalmología, fisiatría, urología, trabajo social, podología, estomatología, nutrición, psiquiatría, psicología y sala de curaciones. En el área recreativa y deportiva hay actividad física, aquaerobics, baile, básquetbol, cachibol, danza árabe y folklórica, gimnasia, natación, pelota tarasca, pilates, danzón, zumba, tai chi y yoga. También hay alfabetización, computación, coro, guitarra, inglés, manejo de celulares, teatro, tejido, juegos de mesa, cocina, panadería, carpintería y reparación de electrodomésticos. El reglamento permite aportaciones voluntarias cuando participan instructores voluntarios y señala que los materiales de talleres corren por cuenta de las personas usuarias.

En febrero de 2026, el gobierno estatal inauguró la Casa del Abue Sur, con una inversión superior a 31.4 millones de pesos y capacidad para atender diariamente a 400 personas adultas mayores. El inmueble, construido en un terreno donado por el Ayuntamiento de Puebla, tiene mil 444.55 metros cuadrados de construcción y ofrece consulta general, geriatría, psicología, nutrición, estomatología, podología, terapia física, rehabilitación, rayos X, ultrasonido, electrocardiograma y talleres como danza, natación, yoga, manualidades y proyectos productivos. El DIF estatal informó además que existen 217 estancias de día en 152 municipios y que más de 50 mil personas mayores han sido atendidas en estos espacios en años recientes.

Otro espacio público con perfil deportivo y recreativo es el Centro Cultural y Deportivo Margarita Maza de Juárez, en la Calzada de Los Fuertes, operado por el SEDIF. Cuenta con alberca semiolímpica climatizada, chapoteadero, gimnasio, cancha de frontón, área de usos múltiples, regaderas y cambiadores. Su horario es de martes a viernes de 8:00 a 19:00 horas, y sábados y domingos de 9:00 a 16:00 horas. La cuota general con uso de instalaciones es de 29 pesos por día, pero las personas adultas mayores con credencial INAPAM pagan 6 pesos; también hay clases por día con cuota de 6 pesos. Entre sus actividades están futbol, karate, taekwondo, box, yoga, voleibol, cachibol, capoeira, danza polinesia, danza contemporánea y ballet.

En el ámbito municipal, el **Sistema Municipal DIF de Puebla capital** mantiene una oferta específica para personas mayores en la Unidad Médica Integral, ubicada en avenida Eduardo Cue Merlo 201, San Baltazar Campeche. Su programa busca promover bienestar físico y emocional mediante cursos y talleres como gimnasia cerebral, estimulación cognitiva, actividad cultural, desarrollo de capacidades recreativas, momentos literarios, activación física, yoga, danzón, panadería, manualidades, cachibol, reparación de electrodomésticos, ritmos latinos, computación básica y avanzada, y pintura. Los requisitos publicados son INE, comprobante de domicilio y CURP; la cuota de recuperación aparece como “no asignada”.

La *BUAP opera una alternativa universitaria con la Casa del Jubilado Universitario, ubicada en Río Suchiate 5505, colonia San Manuel. Aunque nació vinculada a jubilados de la institución, su oferta se ha abierto también al público interesado. Su programa 2025 muestra servicios médicos de lunes a viernes —medicina general, nutrición, psicología, podología, geriatría con cita, homeopatía y rehabilitación física— y un catálogo amplio de talleres de cultura física, arte, idiomas, tecnología, bienestar, baile, cocina, música y manualidades. La programación tiene periodicidad semanal: por ejemplo, kick boxing martes y jueves; tae kwon do lunes, miércoles y viernes; gimnasia cerebral martes y jueves; fotografía lunes y miércoles; computación lunes y miércoles; francés tres días a la semana; yoga martes y jueves; pilates lunes, miércoles y viernes, y danzón en dos grupos con sesiones semanales.

El IMSS ofrece otro modelo, ligado a sus Centros de Seguridad Social y prestaciones sociales. Su portal para personas mayores señala que pensionados y jubilados del instituto conservan derechos a servicios sociales, incluidos cursos y talleres; además, las actividades también pueden ser tomadas por personas no derechohabientes. La oferta cultural incluye danza, teatro, música, artes plásticas, fotografía y artesanías, con cursos que pueden durar 42 o 160 horas, según la disciplina. En costos, el trámite de inscripción a cursos para derechohabientes contempla una cuota de inscripción y credencialización de 80 pesos y una cuota de recuperación de 5.27 pesos por hora; el portal para personas mayores indica descuentos de 100 por ciento para jubilados y pensionados del IMSS, personas con discapacidad y pacientes referidos del área médica, y 50 por ciento para adultos mayores jubilados y pensionados no IMSS.

El IMSS también ofrece turismo social para personas mayores mediante estancias de tres días y cuatro noches en centros vacacionales, con actividades recreativas, culturales, físicas y cognitivas. El programa opera en fechas establecidas de lunes a jueves y ofrece 30 por ciento de descuento en hospedaje. Entre las actividades se incluyen caminatas, recreación en alberca, dinámicas de memoria y concentración, risoterapia, baile, canto y fiestas de talentos, además de contenidos preventivos sobre caídas, sueño, enfermedades, actividad física, alimentación y control de glucosa o presión arterial.

El ISSSTE cuenta con una política de atención a personas adultas mayores orientada a capacitación, convivencia y envejecimiento activo. Su portal institucional ofrece cursos multimedia para adultos mayores y cuidadores, con materiales avalados junto con la UNAM y la Escuela de Dietética y Nutrición del ISSSTE. También remite a Casas de Día y Centros de Convivencia para Adultos Mayores, concebidos para mantener actividad física, mental y social. Entre los cursos disponibles están apoyo para cuidadores, apoyo psicológico para prejubilados, autocuidado de la salud, ajedrez educativo, felicidad, empoderamiento y vejez digna.

En cultura, Puebla ofrece además una red de museos estatales con descuentos para adultos mayores. Museos Puebla reporta una tarifa general de 48 pesos en diversos recintos, con tarifa reducida de 25 o 26 pesos para personas con credencial INAPAM, estudiantes, docentes, menores de 12 años y personas con discapacidad; varios museos tienen entrada libre los martes y domingos. Esto permite que el acceso cultural no dependa solamente de centros especializados para la vejez, sino también de la posibilidad de integrar a las personas mayores en la vida cultural regular de la ciudad.

La oferta privada y comunitaria aparece de dos formas. La primera es a través de descuentos con credencial INAPAM en rubros como recreación, cultura, turismo y servicios educativos; la segunda, mediante clubes, centros culturales, residencias de día y centros gerontológicos públicos o privados registrados o vinculados con el instituto. El INAPAM define los clubes como espacios autogestivos donde las personas mayores realizan actividades recreativas, culturales, educativas y de activación física. También señala que existe un Registro Único de instituciones públicas y privadas que brindan servicios a personas mayores, incluidas estancias, clubes, centros culturales y educativos.

El mapa muestra una ciudad con opciones, pero no necesariamente con acceso homogéneo. La Casa del Abue y su nueva sede sur concentran servicios integrales; la BUAP ofrece una agenda densa para población jubilada y abierta; IMSS e ISSSTE atienden desde la lógica de prestaciones laborales; el DIF municipal cubre talleres básicos de convivencia y capacitación, y los museos agregan acceso cultural de bajo costo. El reto está en la periodicidad, la difusión, los cupos, la accesibilidad física, el transporte y la capacidad de extender estos servicios fuera de la capital, donde el envejecimiento también avanza y donde muchas personas mayores requieren no solo atención médica, sino espacios para aprender, convivir y seguir participando en la vida pública.

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