¿Qué es la escuela de matemáticas de la BUAP?

En la Facultad de Físico-Matemáticas de la BUAP existe una entidad académica llamada escuela de matemáticas, que se encarga a grosso modo de formar matemáticos, difundir y crear conocimiento matemático. Así dicho es decir nada, ya que el ciudadano común sólo tiene la idea, equivocada, de que la matemática es hacer muchas cuentas, o pensar en cosas ininteligibles. No sabe que la matemática es un pensamiento que ha vivido en todas las culturas, en todas las épocas; que los hombres la han creado en distintas formas, organizados de distintas maneras, resolviendo diferentes problemas, siempre amparados en la esperanza de que el ser humano es capaz de crear modelos conceptuales lo suficientemente robustos para resolver estos problemas.

En la ciudad de Puebla, se funda la Escuela de Físico-Matemáticas en 1950. Es el rector Horacio Labastida Muñoz quien, preocupado por el nulo quehacer en la matemática y la física en nuestra universidad (lo que nos condena a una ignorancia y retraso), propone su formación. Es importante notar que la fundación de la escuela de Físico-Matemáticas es un acto de reivindicación cultural y no un proyecto de desarrollo tecnológico. Es tan fuerte la importancia cultural de esta fundación que, la sola presencia del estudio de las ciencias exactas resulta ser un agravio a las fuerzas conservadoras del estado; así, en 1966 la escuela es destruida físicamente y cierra sus puertas.

La ciencia exacta, no lo sabían los conservadores de Puebla, por sí misma no atenta a la fe, pero sí al pensamiento intolerante y dogmático dentro y fuera de la fe. Es el maestro Luis Rivera Terrazas quien refunda la escuela de Físico-Matemáticas en 1968, nuevamente en el formato del maestro Labastida, para llenar un vacío cultural. También son fundadas por este tiempo las escuelas de Economía y Filosofía y Letras. Poco a poco la UAP (aun no BUAP) incorpora nuevas visiones y actitudes intelectuales a la provinciana sociedad poblana. Notar que fundar carreras es fundar profesiones y fundar profesiones es proponer nuevas formas de ganarse la vida y tener una forma de ganarse la vida es tener una actividad socialmente aceptada, ya que realizarla justifica un salario. En el mundo y en el país, nuevas formas de concebir la democracia se van proponiendo en el gran marco de los movimientos estudiantiles, pero en la UAP significa nuevas luchas contra la oposición.

El maestro Luis Rivera Terrazas, al menos para distinguir pugnas, propone que al seno de la Escuela de Físico-Matemáticas se pueda impulsar la creación de tecnología del siglo XX, y se fundan las carreras de Técnico en Electrónica y Técnico en Computación, ya no son las ingenierías la única fuente de la tecnología nacional, sino la electrónica y la computación, con una fuerte formación matemática y física. En esta nueva oleada se funda también el centro de Cálculo; el maestro Terrazas ofrecía a la sociedad poblana una opción en la formación de técnicos con base científica y esto resolvió varias querellas con algunos sectores de ella, al menos los interesados en tener mano de obra calificada.

Pero la matemática, en todo este tiempo, no había logrado desarrollar una personalidad y un espacio de trabajo propio. Había dado servicio desde su fundación, y ya sea por ausencia de matemáticos y luego por exceso de trabajo; no se hacían matemáticas al gusto de los matemáticos. Es el 3 de mayo de 1973 cuando se refunda la cerrera de matemáticas; es gracias a la presencia de grandes matemáticos poblanos que es sostenible este proyecto, así: Raymundo Bautista, José de Jesús Pérez Romero, Fernando Velázquez, son los matemáticos que acompañan a la UAP en este proyecto cultural.

En 2013 cumplimos 40 años de desarrollar el que en un inicio fue el proyecto cultural de divulgar, difundir y hacer pensamiento matemático; ahora tenemos una facultad de Matemáticas con un posgrado de calidad (lo que eso signifique), varios grupos de investigación en diversas líneas de la matemática, nuestra escuela de matemáticas es referente nacional e internacional en algunas líneas de investigación; les podemos informar al maestro Labastida y al maestro Terrazas que no somos ignorantes del pensamiento matemático, que en la BUAP (antes su UAP) se tiene una actividad intensa en las ciencias exactas, tal vez donde entreguemos malas cuentas sea en el rubro de la democracia, la tolerancia y la actitud crítica. Tal vez sea tiempo de que los científicos nacionales le hagamos más caso al espíritu científico, que además es lo único perdurable, y menos caso a la evaluación.

 

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