Romper paradigmas, abrir ventanas; con el GTM hemos vuelto a soñar: Omar López

El doctor Omar López Cruz  espera grandes descubrimientos, ve un futuro promisorio para el INAOE. Asegura que 45 años del INAOE en Tonantzintla dan cuenta de que si combinas el talento con una gran herramienta puedes hacerte líder; y si le sumamos la iniciativa de incursionar en la ciencia aplicada y el juego de la tecnología, el camino es solo uno: mejorar, no te puedes hacer peor.

 

SyC: ¿Cuándo y cómo llega al INAOE?

 

Omar López (OL): Oficialmente llegué en 1987 a hacer mi tesis de licenciatura con el maestro José H. Peña de la UNAM, que en ese momento venía a fortalecer el área de astrofísica en el INAOE. Para 1987 esto era muy distinto, era un instituto chico, el doctor Haro ya se había ido.

Estudié físico matemáticas en el Instituto Politécnico Nacional porque mi meta era ser astrónomo, y por esa misma razón vine a Tonantzintla. Vine aquí porque ya no aguantaba el DF, me tenía en depresión  ver tanta gente y no conocer a nadie, donde el cielo era café, con tremenda contaminación, eso me agobiaba; yo soy de La Paz, Baja California Sur; vengo de un lugar pequeño, donde todos se conocen, donde el cielo es azul.

Venir a Tonantzintla significaba dos cosas: venir a hacer astronomía y hacer mi tesis de licenciatura; además de una promesa de trabajo cuando yo terminara. Todo lo hice en Tonantzintla. Entonces Tonantzintla, el INAOE, me dio todo, me dio un espacio donde poder hacer mi tesis, me brindó un trabajo, y luego dentro de un programa de superación de recursos humanos, nos apoyó para que nos desarrolláramos —me fui al extranjero a estudiar—, todo esto me lo ofreció el INAOE y fue pura casualidad. Este ha sido mi lugar, mi afiliación, yo siempre he sido INAOE

 

SyC: La astrofísica es el área que dio inicio al INAOE ¿Cómo fue este inicio?

 

OL: Inicia con la Cámara Schmidt, en su tiempo fue el segundo telescopio más grande del mundo en ese género; quiere decir que servía para tomar fotografías de formato grande, podías agarrar una gran región del cielo y sacar una fotografía. Grandes programas observacionales se iniciaron aquí, la búsqueda de objetos azules y las  técnicas que desarrolló Haro los hizo líderes; cuando estos objetos cobraron significado cosmológico, se hizo un gran alboroto porque con esos objetos se estaba cerrando el universo.

Tonantzintla tiene una excelente ubicación, está en el Trópico pero con una condición de clima de montaña y además se adueñó por mucho tiempo de una región del cielo que no podían ver los demás telescopios.

La constelación de Orión nos pasa por arriba, se especializaron en el estudio de la constelación de Orión que para otros telescopios les causa problemas porque les quedaba muy al sur o muy al norte. Tonantzintla reúne estas condiciones geográficas, pero también reúne al talento inesperado de Haro, del señor Chavira, Bravo Iriarte que no son astrónomos propiamente. Haro era abogado y se fue a entrenar a Harvard y allá lo entrenó Bart Bok, un astrónomo muy bueno. Haro tenía un telescopio, exclusividad en él, y mucho talento, esa combinación de tener una buena herramienta tecnológica con talento hizo que Haro y su grupo fuesen líderes en los estudios que desarrollaron, pusieron a Tonantzintla en el mapa, hay objetos que se llaman TON por Tonantzintla porque fueron descubiertos aquí; además Haro descubre los objetos que ahora se llaman Herbig-Haro, que en justicia deberían ser Haro-Herbig, pero no entraremos en detalles.

Con ese descubrimiento Haro entra así de lleno a ocupar un lugar en la comunidad astronómica internacional, antes había descubierto nebulosas planetarias, se creía que no había tantas y Haro demuestra que había más, que no las habíamos visto todas y eso era porque teníamos una gran herramienta. Entonces, en 1942 teníamos el segundo telescopio más grande del mundo, y pasó mucho tiempo para que llegara el Gran Telescopio Milimétrico que puede ser el gran telescopio en su género. Siempre tener este tipo de ventajas hace que tú puedas hacer mejor ciencia, si combinas el talento con una gran herramienta puedes hacerte líder.

Para cuando nosotros llegamos —en los 80’s — estábamos en una crisis horrible, este lugar era deprimente, no había dinero ni para las copias, a veces ni para pagar la luz, realmente se sobrevivió y hubo poco crecimiento, fue una época muy difícil para el país; los años 90 dan el  GTM,  y ahí empezamos a soñar de nuevo.

 

SyC: ¿Cuál es el futuro de la Astronomía en el INAOE?

 

OL: Esperamos grandes descubrimientos, cada vez que tenemos una herramienta nueva se abre una ventana y esta ventana nos trae fenómenos nuevos, es indiscutible. El GTM tiene una gran promesa, pero también tenemos los grandes instrumentos en el mundo que están abiertos a la comunidad como el Gran Telescopio  Canarias, de 10 metros y el Atacama Large Milimeter Array (ALMA).

Hemos aprendido que podemos hacer nuestras propias herramientas y no solo comprarlas, no solo ser el piloto de Ferrari, sino ser quien diseñe y construya un nuevo auto. Con esta iniciativa ya entramos en el juego de la tecnología, hemos empezado a hacer cositas y cuando eso sucede el camino es mejorar, no te puedes hacer peor, porque vas aprendiendo a hacer las cosas, solamente si no tienes lana te quedas estancado, pero no retrocedes. Tenemos un experimento en la Isla Guadalupe, se llama  Sonda Cosmológica de las Islas para la Detección de Hidrógeno Neutro (Sci-Hi), ese experimento nos ha permitido crear nuestra propia antena y ya la vamos a patentar porque nadie había generado una antena como esa. Y yo me preguntaba ¿a poco somos genios, o por qué no lo habíamos hecho?

El futuro para el INAOE es grandioso, la iniciativa fue muy interesante, tener Electrónica y Óptica para hacer Astronomía eso fue una gran idea, luego más tarde se añaden Ciencias Computacionales y esto puede seguir creciendo.

 

SyC: ¿Cuál es el proyecto más importante en el que ha participado?

 

OL: Lo más cercano a mi corazón es la Sonda Cosmológica de las Islas para la Detección de Hidrógeno Neutro porque ahí demostramos que podemos hacer nueva astronomía desde México, descubrimos las mejores zonas para hacerlo y desarrollamos la infraestructura necesaria. Ha sido un realambrado para mí, estoy acostumbrado a incursionar en nuevas áreas, lo hice desde la maestría —me dedicaba a las estrellas— y después en el doctorado —hice cúmulos de galaxias—, eso me ha costado mucho trabajo pero me ha abierto nuevos panoramas, yo digo que es bueno explorar otros campos.

Esto de la Sonda Cosmológica es parte de la astrofísica del siglo XXI, que es la Cosmología de 21 centímetros y que para esto se está construyendo el Square Kilometre Array (SKA ), un kilómetro cuadrado de telescopios, esa es la nueva ciencia. Hasta ahora nadie ha detectando hidrógeno en esta época del universo, eso significa que si lo llegamos a ver, estaremos viendo la formación de las primeras galaxias en el universo. Con una antenita, desde una isla, estamos tratando de resolver una gran pregunta.

Esto consiste en hallar un lugar donde no exista interferencia de radio AM FM ni de televisión —y esos lugares son raros en el mundo—, y montar tu telescopio, juntar los datos, traerlos y analizarlos. Esto quiere decir que estamos haciendo astronomía muy diferente a lo que estamos acostumbrados, es una gran aventura porque todo lo tienes que hacer tú, ir a estos lugares hermosos que son las islas en avión o barco, ver tiburones blancos, elefantes marinos… hay muchas cosas extraordinarias de hacer ciencia de esta forma y el retorno científico es grande.

 

SyC: Alguna anécdota en todos estos años de permanecer en el INAOE?

 

OL: Estoy muy orgulloso de este episodio. En 2010 el doctor Serrano me pidió que consiguiera un detector para el GTM, pero esto no es como comprar por catálogo y decir: quiero un detector para el Gran Telescopio Milimétrico, hay que hacerlo y fui en la búsqueda.

Pues yo dije —conozco a los alemanes que son lo que hicieron el detector del Radiotelescopio Apex y sé de los británicos—, pues vamos a verlos a ver si tienen algo.

En el camino hacia Alemania pasé a los Alpes italianos a una reunión de cosmología. En esa reunión se presenta Jeffrey Peterson y me dice —yo hago experimentos en la Antártida. Y le pregunto —¿Y no tienes un detector de milímetros?. —Sí, tengo uno que usamos en la Antártida, en mi bodega.

Jeffrey da una plática de lo quería hacer en Marruecos, pero estaba la “Primavera Árabe”. Le propuse que visitara la Zona del Silencio en Chihuahua y lo consideró; para entonces yo ya había visitado otros centros e iban a pasar años antes de que nos dieran un detector para el GTM. Al doctor Serrano le dije —aquí está Jeffrey Peterson que tiene un detector de 2 pixeles pero puede observar a 7 milímetros y quiere ir a la Zona del Silencio, vamos a ir a medir, a ver qué tal está en cuanto a radio interferencia. Nos fuimos a la Zona del Silencio y vimos que era mejor que Marruecos, Jeff estaba muy contento, el inconveniente es que el narco pasa por esta ruta y eso nos forzó a salir de ahí.

¿No hay otro lugar? Como yo soy de Baja California había leído un libro de Fernando Jordan de la Isla Guadalupe, entonces le dije —vamos a la Isla Guadalupe—,  y fue un gran hallazgo, lo que encontramos ahí fue totalmente inesperado, una zona totalmente libre de contaminación lumínica y contaminación de ondas de radio, así es como empezamos esta aventura, con este instrumento que se usó en la Antártida. El 24 de diciembre de 2010 vimos funcionar el GTM, nuestra gran estructura moviéndose y viendo en el cielo, hicimos la primera luz a 7mm con ese instrumento (el detector) y vimos a la nebulosa de Orión; el doctor Serrano y todos ahí  nos volvimos locos —lo tenemos filmado— porque todo estaba en contra, porque se cuestionaba el funcionamiento del GTM.

Ese ha sido uno de los grandes momentos, desafortunadamente (sic) el doctor Serrano, al poco tiempo falleció de cáncer de páncreas. Ese momento nadie nos lo va a quitar, estar como locos brincando después de ver que el telescopio sí sirve fue un momento grandioso. Jeffrey Peterson nos echo la mano, ese ha sido uno de los momentos más emocionantes de estar aquí en el INAOE.

 

deniselucero@gmail.com