La amenaza, la persecución, la agresión, el encarcelamiento y la deportación es la cotidianidad de 28 millones de inmigrantes que decidieron residir en Estados Unidos (EE. UU.). Ya no es garantía ser residente permanente o temporal y con una ocupación legal y sin antecedentes penales, en cualquier momento y lugar (vía pública, centro de trabajo, cortes o centros de migración) son deportables para lograr la meta anual de un millón que se ha propuesto Donald Trump (DT) en su segunda gestión de gobierno: entre enero y junio de 2025 los inmigrantes en EE. UU. disminuyeron 1.5 millones según estimaciones del Pew Research Center (PRC).
En sus primeros 100 días de gobierno, DT ejecutó 181 medidas para deportar a inmigrantes residentes en EE. UU. y ralentizar el flujo migratorio con destino a ese país, ambas amenazas las cumplió. Del total de inmigrantes en EE. UU. en 2023, 46 por ciento eran ciudadanos naturalizados; 4 por ciento, residentes temporales; 23 por ciento, residentes permanentes;11.6 por ciento eran inmigrantes no autorizados con algún grado de protección (solicitantes de asilo, ingresaron legalmente y estaban en libertad condicional, fueron víctimas de delitos o violencia, procedían de países que enfrentaban guerras, desastres naturales u otro tipo de crisis) y 15.4 por ciento tenía una estancia no autorizada y no gozaba de ningún tipo de protección. A excepción de los naturalizados (23.8 millones), el resto son deportables, con o sin orden judicial.

Actualmente no hay datos confiables de deportación (con orden judicial) emitidos por fuentes gubernamentales de EE. UU. (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza) y con DT el concepto de deportación expedita (sin orden judicial) se ha ampliado a inmigrantes no autorizados que residen en cualquier parte del país, a quienes tengan una estancia menor a dos años o a quienes reingresan de manera no autorizada luego de una remoción; también incluye la liberación anticipada de inmigrantes (residentes) que cumplen alguna condena. DT ofreció en campaña deportar a 15 millones, ya como presidente la meta fue de un millón al año y en su primer año de gestión, el Departamento de Seguridad Nacional ha pregonado 675 mil deportaciones (incluidas expulsiones).
El flujo migratorio hacia EE. UU. fue decreciente entre 2004 y 2020 y creciente entre 2020-2024 y fue durante la gestión de Joe Biden (2020-2024) cuando se dieron protecciones temporales a inmigrantes no autorizados: en los tres primeros años de Biden, los inmigrantes no autorizados con alguna protección para permanecer en EE. UU. crecieron 3.3 millones. DT revocó la protección de 6 millones de inmigrantes y muchos de ellos tuvieron que abandonar ese país por el cambio de política migratoria. El incremento de recursos humanos y financieros aplicados por DT para sellar la frontera suroeste en 2025, además de la eliminación de salvaguardas temporales para permanecer en ese país (eliminó protección contra deportaciones revocó permisos de trabajo, no aceptó solicitudes de asilo y dejó expirar la protección temporal para venezolanos y haitianos) favorecieron la disminución del ingreso de inmigrantes hacia ese país.
No hay datos sobre flujo y stock de inmigrantes hacia y en EE. UU. en 2025. Hay datos indirectos que visibilizan una merma en el flujo migratorio con ese destino:
- a) Los eventos de detenidos a nivel nacional (fronteras norte y suroeste; puertos, aeropuertos y costas) por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE. UU. entre enero-abril de 2026 y el mismo periodo de 2024 disminuyó 87.5 por ciento; en esos mismos periodos, la detención de mexicanos cayó 83.9 por ciento.
- b) El cruce peatonal fronterizo entre México y EE. UU. disminuyó 33.7 por ciento entre 2025 y 2024.
- c) Los inmigrantes en tránsito por México que tenían una situación irregular en 2025 fueron 87.4 por ciento menos que los que había en 2024.
- d) La Organización Internacional para las Migraciones documenta los muertos y desaparecidos por una causal migratoria entre el país de inicio hasta el destino final y establece rutas; en la nombrada de las Américas (destino final EE. UU.), los muertos y desaparecidos en 2025 fueron 68.8 por ciento menos que los de 2024. Del total de muertos y desaparecidos entre 2014-2025, 58.3 por ciento sucedieron en la frontera de México con EE. UU. y 11.4 por ciento en territorio mexicano. En la frontera entre Colombia y Panamá (Darién), los muertos y desaparecidos en marzo de 2025 fueron 99.8 por ciento menos respecto al registro de agosto de 2023.
Los inmigrantes no son los únicos vapuleados por DT. En EE.UU., como en México, aplica la ciudadanía por nacimiento de manera automática, lo mismo sucede en otros 31 países (PRC). DT quiere abolir ese derecho que está consignado en la 14ª Enmienda Constitucional desde 1868. Se estima que hay 4.5 millones de niños nacidos en EE. UU. que al menos uno de sus padres es inmigrante no documentado, estos niños, de proceder la propuesta de condicionar la ciudadanía a que los padres tengan una residencia autorizada, generaría otro problema con la segunda generación, con personas que ya son ciudadanos de ese país.
Aproximadamente uno de cada seis residentes en EE. UU. nació en un país diferente y uno de cada cinco personas ocupadas es inmigrante. Deportarlos, expulsarlos, repatriarlos, removerlos, devolverlos por millones como propuso DT en campaña o con la rectificación que hizo durante su gestión le generará más de un problema: presupuestario, infraestructura, económico, laboral, fiscal y de estabilidad política. Ya se avizoran algunos, según encuestas aplicadas por el PRC, los latinos que dicen que su situación económica ha empeorado en 2025 eran 68 por ciento cuando en 2019 decía lo mismo 39 por ciento; los latinos que en 2025 dijeron estar insatisfechos con la situación del país eran 76 por ciento y los ciudadanos norteamericanos fueron 72 por ciento; los hispanos que aprobaron la gestión de DT en abril de 2026 fueron apenas 22 por ciento mientras que con los no hispanos, fue de 37 por ciento; la caída fue de 14 y 12 puntos respecto a la misma respuesta en febrero de 2025. La desaprobación de la gestión de DT podrá reducirles la participación legislativa a los republicanos en 2026, quizá por eso el cambio de relato y de piñata: narcoestado, narcoterrorista.