¿Cómo funciona el retrete?

 

Bien dicen que uno se acostumbra muy rápido a lo bueno. Eso pasa con el servicio sanitario dentro de la casa. Estamos tan acostumbrados a la comodidad y la limpieza que representa, que casi no lo tomamos en cuenta. Añoramos y extrañamos el excusado cuando por viajes o descomposturas dejamos de tenerlo a nuestro servicio.

Es más: tan poco importante lo consideramos, que ni siquiera tiene un nombre propio. A veces mencionamos la taza, pero eso es sólo una parte del dispositivo. Otros le dicen WC, pero este término viene del inglés y también es un nombre evasivo, ya que en realidad significa “agua cerrada” (water close). Llamarle baño tampoco es tan correcto, ya que la palabra se refiere a la habitación y alude, además, al acto de bañarse.

Según la Real Academia de la Lengua, excusado es, entre otras cosas, algo que no hay necesidad de hacer o decir. Una palabra empleada en algunos lugares es retrete y podría sernos útil.

En fin, lo que nos interesa en este momento es averiguar el ingenioso funcionamiento que nos permite eliminar los desechos de la casa y no permitir que los malos olores permanezcan ahí. Básicamente, son dos partes las que constituyen un servicio sanitario: la caja y la taza.

LA CAJA O TANQUE

La caja es el depósito de agua que se ubica en la parte superior. Algunas personas también le llaman tanque.

Su función es la de almacenar cierta cantidad de agua, que luego será desalojada de golpe para que pueda arrastrar los desechos con dirección al drenaje. Algo así como una cascada artificial.

Sería algo latoso y perdería mucho de su comodidad si en cada ocasión en que se usa el servicio sanitario tuviésemos que abrir una llave para llenar el depósito. Por ello es que los físicos diseñaron un ingenioso mecanismo que permite el paso del agua desde la tubería general y, una vez que se llena el tanque al nivel adecuado, cierra automáticamente.

La válvula para el paso del agua tiene un flotador. Si éste se encuentra abajo, permite que el agua siga entrando al tanque, pero al llenarse el flotador sube y acciona el cierre. Ésta es la razón por la que el agua no se desborda y siempre llega al mismo nivel, que se supone es el suficiente para acarrear todos los desechos que se encuentren en la taza.

 

 

 

* acordero@unam.mx

 

{loadposition redesfooter}